El largo y sinuoso camino de Francia para conquistar su segunda Copa del Mundo

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| Periodista Digital: AlAireLibre.cl

La escuadra gala necesitó 20 años para volver a alzar el anhelado trofeo.

El largo y sinuoso camino de Francia para conquistar su segunda Copa del Mundo
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La selección francesa volvió este domingo a escribir con letras doradas su nombre en la historia del fútbol al vencer a Croacia y conquistar por segunda vez el Mundial de la FIFA, luego de 20 años de angustiante espera.

La última vez fue en casa, ante su pueblo en París, venciendo a la poderosa Brasil en 1998. Desde ese entonces, el trayecto del equipo galo fue complejo, pasando por momentos agridulces y dos recambios generacionales para volver a ser los mejores del planeta.

Tras la gloria conseguida en Francia 1998, la última alegría de "Les Bleus" fue en la Eurocopa de 2000. De ahí en adelante, sólo se cosechó amargura a nivel continental y planetario: eliminación en primera ronda en el Mundial de Corea/Japón en 2002; caída histórica ante Italia en la final de Alemania 2006, con el respectivo final de la carrera de Zinedine Zidane; fracaso en primera ronda de Sudáfrica 2010 y cuartos de final en Brasil 2014.

La estocada definitiva, que despertó el hambre de esta nueva generación, ocurrió hace dos años, en la final de la Eurocopa 2016. Nuevamente como dueños de casa, el equipo de Didier Deschamps, legendario capitán del '98 y técnico desde 2012, aprendió su lección más dolorosa, al perder de forma insólita la final de "su" torneo ante la Portugal de Cristiano Ronaldo.

Las clasificatorias rumbo a Rusia 2018

Pese a la decepción de en la Euro, Deschamps continuó a cargo del buque y afrontó el reto de las clasificatorias mundialistas en un sorteo complicado. El Grupo A del proceso de la UEFA contó no sólo con Francia, sino también con Suecia, Holanda y Bulgaria, antiguo fantasma que dejó sin Mundial al Deschamps jugador (y a Jean Pierre-Papin y Eric Cantoná) en la eliminatorias para Estados Unidos 1994.

Sin embargo, "Les Blues" mostró la misma consistencia que ejerció en la Eurocopa y nunca vio seriamente en peligro su clasificación directa a Rusia: Siete triunfos, dos empates y sólo una derrota, ante Suecia, que quedó segunda y clasificó al Mundial eliminando a Italia en el repechaje europeo.

La ruta hacia Moscú

Desde el inicio del sorteo como cabeza de serie, Francia conocía que sería difícil el desafío, pues le tocó en uno de los grupos más parejos, incluso llamado "de la muerte": Estaba Australia, nombre constante en los últimos años mundialistas; Dinamarca, que clasificó en el repechaje tras despachar a Irlanda; y Perú, con hambre y deseo de rememorar tiempos gloriosos tras 36 años de ausencia en el torneo más importante de todos.

El debut fue con los oceánicos y dejó bastantes dudas, pues un autogol de Aziz Behich en el epílogo permitió consechar con un 2-1 los tres primeros puntos; en la segunda fecha, con un solitario gol del joven Kylian Mbappé, lograron vencer una selección peruana que pecó de inocente; y en el cierre del Grupo C, un empate 0-0 con Dinamarca bastó para asegurar el liderato del grupo.

Obstáculos sudamericanos

En los octavos de final, apareció el primer reto "complicado" para Francia: la Argentina de Lionel Messi, uno de los mejores jugadores del mundo.

La albiceleste, que había logrado una clasificación agónica tras empatar con Islandia, sufrir una paliza con Croacia y superar con corazón a Nigeria, llegó a ese compromiso de octavos con más garra que fútbol, y con el deseo de enterrar una crisis interna entre los jugadores y el ex técnico de Chile, Jorge Sampaoli.

No obstante, Francia, a pesar de lo engañoso que parece el resultado final por 4-3, apabulló con buen fútbol a Argentina, destacando la explosividad de Mbappé, quien generó el primer gol al fabricarse un penal con su velocidad, y autor de dos conquistas más en letales contragolpes.

En cuartos de final, esperaba Uruguay, en lo que sería un duelo marcado por la historia y el vínculo cultural entre ambas naciones. Los charrúas no sólo eran los verdugos de Cristiano Ronaldo y Portugal, sino también el equipo más sólido de los representantes sudamericanos. Pero la ausencia de un lesionado Edinson Cavani trastocó los planes del "Maestro" Oscar Tabárez y los orientales no pudieron aguantar la contundencia táctica ni los goles de Raphael Varane y Antoine Griezmann.

Los vecinos y la final anticipada

En semis, Francia protagonizó la final anticipada con el otro gran candidato de la Copa del Mundo: Bélgica, selección que desplegó el fútbol más vistoso y que venía de eliminar al máximo favorito, Brasil.

El choque entre los franceses y sus vecinos fue intenso en lo emocional y lo táctico, y, aunque los belgas siempre mostraron intenciones ofensivas, no pudieron con la fortaleza defensiva impuesta por Paul Pogba, N'Golo Kanté y los centrales Varane y Samuel Umtiti, este último autor del único gol con un cabezazo en una pelota parada.

Los belgas, tras el pleito, acusaron antifútbol, pero la estadística era clara: Bélgica tuvo más posesión, pero sólo un remate al arco; los franceses, en cambio, remataron en siete ocasiones.

La segunda estrella

Finalmente, este 15 de julio, Francia tenía su cita con la historia. Cortar 20 años de espera y también acabar con las bromas, las mismas que sufrió Alemania, sobre la imposibilidad de ganar "una guerra" en tierras rusas (Napoleón falló su invasión hace más de 200 años).

Al frente estaba Croacia, el conjunto más estóico del torneo, aguantando tres prórrogas, ante Dinamarca, Rusia e Inglaterra, para llegar a la final. Habían coincidido hace 20 años, y Francia se encomendó a ese espíritu que mostró Liliam Thuram en el Stade de France para aguantar las embestidas de los héroes balcánicos comandados por Luka Modric.

La final fue de esas que se recordarán por muchos años. Un 4-2 que tuvo de todo, incluso un penal sancionado por el VAR, y que dejó justificado el triunfo de un joven equipo francés que supo reponerse de los errores cometidos en la final de la Eurocopa 2016. 

Así, Francia alcanzó la gloria, rompió la historia y pudo gritar nuevamente que son los mejores del planeta fútbol.

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