Los célebres guerreros de terracota llegan por primera vez a Europa Central con una gran exposición en el Museo de Bellas Artes de Budapest, donde se podrán contemplar diez soldados originales del ejército funerario y una instalación única que devuelve con luz los colores perdidos de las estatuas.
Con el nombre de "Guardianes de la eternidad", la muestra, abierta al público hasta mayo de 2026, "es una verdadera sensación", afirmó el director del museo, László Baán.
Esta es la primera exposición en Europa Central que recoge tantos soldados terracota y material complementario original sobre la época de la dinastía Qin, afirmó Baán al presentar la exhibición a la prensa.
Más de 150 objetos originales y 10 de los famosos guerreros terracota, que fueron prestados a Budapest por el mausoleo de Qin Shi Huang y otros museos de la provincia de Shaanxi, dan testimonio de la historia de China entre los siglos VIII y III antes de nuestra era.
Qin Shi Huang fue el primer emperador de China y fue enterrado en el año 210 antes de nuestra era en un enorme complejo funerario, construido durante 33 años por más de 700.000 personas.
Cerca de su tumba, campesinos encontraron en 1974, por casualidad, una fosa llena de cabezas de guerreros tallados en terracota, que resultó ser el más importante hallazgo arqueológico de China, recordó la comisaria de la muestra, György Fajcsák.