La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, advirtió que se han empezado a ver señales de "fatiga" y un aumento de las "tensiones sociales" en muchos países ante medidas de ajuste que la gente percibe que son "injustos".
"No es por el ajuste en sí, la gente entiende que no puede vivir por encima de sus posibilidades de forma indefinida, es porque se perciben injusticias en el peso del ajuste", dijo este miércoles Lagarde durante una conferencia en Nueva York.
La directora del FMI recordó que el problema del desempleo sigue siendo una de las grandes tareas pendientes y consideró que, al igual que hay que compartir el "dolor" de los ajustes, también hay que compartir los beneficios del crecimiento.
"No hay una solución mágica, pero lo más urgente es proteger a los más afectados por la crisis para que el ajuste sea lo más justo posible", añadió Lagarde, quien abogó por proteger los servicios sociales básicos y combatir la evasión fiscal.
Así, tras subrayar que hay más de 200 millones de personas en el mundo sin trabajo, dijo que la creación de empleo es una prioridad "urgente" e instó a los países a centrarse en el crecimiento "pero con inclusión".
"La equidad importa porque una distribución más equilibrada de los ingresos lleva a un mayor crecimiento sostenido y más estabilidad económica", dijo Lagarde, quien lamentó que sigue habiendo "demasiadas desigualdades en demasiados países".