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| La vocera negó que la acción haya atentado contra la libertad de expresión, idea que sostuvieron en la DC. (Foto: UPI) |
La ministra secretaria general de Gobierno,
Carolina Tohá, defendió este martes la decisión tomada por el Ejecutivo de remover al embajador en República Checa, Marcelo Rozas, luego que este escribiera una columna de opinión en la que criticó la realización de la
Cumbre Progresista que se celebró en Viña del Mar.
"Cuando un agente diplomático emite juicios respecto al jefe de Gobierno de una nación amiga, no puede emitir juicios distintos de lo que es la política del país, y en esta materia la política exterior de Chile la dicta la presidenta Bachelet", declaró la vocera.
El texto, titulado "Quién iba a saber que el amor era esto", fue publicado el 19 de marzo en la revista Capital, y en él Rozas comparó la crisis económica de 1929 con la actual, y criticó a los actuales ejecutivos de grandes compañías, economistas y políticos, por su reacción ante la crisis financiera.
Sin embargo, lo que habría irritado a la Presidenta Michelle Bachelet fueron los comentarios irónicos del diplomático en torno a las cumbres y que cuestionara los planteamientos, entre otros, del primer ministro británico, Gordon Brown, uno de los asistentes al encuentro de progresistas.
En alusión a la última reunión de líderes progresistas, Rozas escribió: "No vamos a avergonzar al lector con los lugares comunes de esta decadente izquierda sin ideas, que quiere conciliar el liberalismo con un cierto 'buenismo', cuyo mejor resultado lo podríamos llamar socialismo de balneario".
El pasado jueves, un día antes del inicio de las actividades en Viña del Mar, el canciller chileno, Mariano Fernández, se puso en contacto con el embajador para pedirle la renuncia.
Pizarro acusa ataque a la libertad expresión
Al respecto, Carolina Tohá negó este martes que la medida constituya una restricción a la libertad de expresión, y recalcó que los agentes diplomáticos "son agentes del Estado y que, por lo tanto, hablan por el Estado".
Sin embargo, la decisión fue criticada en algunos sectores de la Democracia Cristiana, partido al cual pertenece el embajador destituido.
"Me parece increíble que la Presidencia ahora tenga censura a la libre expresión que no compromete la política exterior de Chile, ni a la Cancillería ni contraviene la política de la presidenta Bachelet", afirmó el senador demócrata cristiano Jorge Pizarro.