Paulo Egenau: La Alianza Francesa cumplió la ley, pero ésta es absurda e irracional

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Autor: Cooperativa.cl

El sicólogo analizó en Cooperativa el "tremendamente triste" suicido de un alumno que fue sorprendido con marihuana.

Resaltó que la normativa obliga a los directores de colegios a "judicializar" los casos de porte o consumo de drogas.

 Alianza Francesa

Egenau advirtió que no se puede "establecer una relación causal" entre la sanción y el suicidio del joven.

El director social del Hogar de Cristo, Paulo Egenau, dijo a Cooperativa que el colegio Alianza Francesa de Vitacura cumplió con sus obligaciones legales al denunciar ante Carabineros el caso de un alumno que fue sorprendido consumiendo marihuana, pero el posterior suicidio del joven debe llevar a reflexionar sobre el carácter "absurdo" de dicha normativa.

"Ésta es una situación tremendamente triste, pero que refleja la mirada con la que se construyó la Ley 20.000 (de Drogas). El director o directora del establecimiento actuó de acuerdo a la ley; más aun, en cumplimiento expreso de lo que el reglamento de la ley obliga, que es, ante la más mínima evidencia de porte o consumo, la obligación de judicializar el tema, en términos de llamar a Carabineros y la Fiscalía. De hecho, está obligado, y la ley dice expresamente que si no lo hace (el director) está en riesgo de ser detenido", explicó Egenau. 

El sicólogo indicó que, sin perjuicio de lo anterior, "la mayoría de las veces los directores y directoras utilizan criterios distintos y no judicializan", sino que, "lisa y llanamente, hacen caso omiso de una imposición del reglamento de la ley que es absurda, irracional, y que fue construida en una mirada dogmática".

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El ex director de la Fundación Paréntesis dijo que la Ley 20.00 "fue construida en una mirada dogmática del problema de las drogas". (Foto: Hogar de Cristo)

"Insisto: lo que el colegio (la Alianza Francesa) hizo es lo que el reglamento de la ley lo obliga a hacer, cumplieron con la normativa tal cual está pensada y fue acordada en el Parlamento", pero ésta supone una "creencia a ojos cerrados de que el problema de las drogas se resuelve dentro del dominio de lo penal"; concepto que "es violento, contraterapéutico y, eventualmente, riesgoso y peligroso, como estamos viendo", alertó.

"No se puede establecer causalidad"

Paulo Egenau resaltó, además, que no se puede "establecer una relación causal planteando que fue la sanción y la experiencia que el joven enfrentó a partir de la sanción lo que causó el suicidio".

No obstante, planteó la importancia de que los colegios desarrollen estrategias "de acogida, escucha, diálogo, de primero pensar la salud física y emocional antes de lo punitivo", a objeto de que "no sea la única el cumplimiento a cabalidad del reglamento de una ley que fue construida con una mirada absolutamente desajustada de la realidad de los niños y jóvenes".

"Cuando eso no pasa este tema tiende a ocultarse, a centrarse en una mirada más bien de conflicto, lo que facilita respuesta punitivas", y la experiencia demuestra que "lo que verdaderamente previene no es una actitud intransigente antidrogas, sino una reflexión respecto de la calidad de la vida emocional de los alumnos tanto en el colegio como en relación con sus padres y sus pares", concluyó el ex director de la Fundación Paréntesis.

Comunidad "devastada" y en silencio

El escolar fue sorprendido con la droga el 11 de agosto y, tras la denuncia del colegio, llevado a una comisaría. El "Consejo de Disciplina" del establecimiento determinó una suspensión de nueve días a contar del 30 de agosto, con apoyo sicológico externo, y el jueves 31 Nicolás se quitó la vida.

Durante esta jornada los apoderados del Lycée Antoine de Saint-Exupéry no han querido referirse públicamente al hecho, mientras que la corporación educacional difundió un comunicado de prensa.

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La versión oficial del establecimiento educacional.