Científico chileno fue galardonado por su legado en la investigación subantártica

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Autor: Cooperativa.cl

Ricardo Rozzi fue reconocido por la Sociedad Ecológica de América.

"Es la primera vez que esta distinción se otorga a un ecólogo que no sea ciudadano del hemisferio norte", destacó el experto.

 IEB

Rozzi recibió el premio Eugene P. Odum por la Excelencia en Educación en Ecología 2019.

Considerado como un filósofo de la naturaleza y como un líder científico del Chile austral, Ricardo Rozzi ocupa su tiempo haciendo clases en la universidad, explorando los bosques en miniatura de Cabo de Hornos, o publicando libros sobre ética biocultural, las aves que habitan los parajes subantárticos y su importancia para los pueblos originarios y las ciencias contemporáneas.

Este biólogo y filósofo fue galardonado por la prestigiosa Sociedad Ecológica de América (ESA, por sus siglas en inglés), con el premio Eugene P. Odum por la Excelencia en Educación en Ecología 2019, convirtiéndose en el primer chileno en recibir este reconocimiento de parte de la organización estadounidense, que reúne a más de 10 mil investigadores de más de 90 países.

"Desde Chile proponemos ideas originales que tienen aplicación planetaria. Es la primera vez que esta distinción se otorga a un ecólogo que no sea ciudadano del hemisferio norte. En este sentido, es un gran honor y, al mismo tiempo, un estímulo para continuar los diálogos y colaboraciones inter-culturales e inter-hemisféricas en pro de la defensa de la vida, tanto su diversidad biológica como cultural", expresó Rozzi, quien actualmente es director del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB).

Rozzi es doctor en Ecología y magíster en Filosofía. Aparte de dirigir al IEB, se desempeña como profesor titular de las universidades de Magallanes (UMAG) y North Texas (UNT, Estados Unidos), además de liderar la construcción del Centro Subantártico Cabo de Hornos, en Puerto Wiliams, junto a las instituciones previamente mencionadas y la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC).

El Centro Subantártico, que se emplazará en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, será presentado durante la próxima COP25 como un espacio de relevancia mundial para la investigación científica y socio-ecológica de largo plazo, donde se monitorearán los efectos del cambio climático y global.

Asimismo, como centro científico de la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos, promoverá la educación, el turismo y la economía sustentable basada en especies subantárticas nativas.

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El Centro Subantártico Cabo de Hornos. (Foto: IEB)

Laboratorios naturales únicos

La región subantártica de Chile posee las últimas áreas prístinas del planeta, albergando una gran diversidad de ecosistemas terrestres y marinos intactos o poco impactados.

Por otro lado, en la zona subantártica conviven pueblos originarios huilliche, kawésqar y yagán, quienes poseen un refinado conocimiento ecológico, junto a nuevos grupos socio-culturales como chilotes, colonos, funcionarios públicos y familias navales.

Por ello la región subantártica del sur de Chile ha sido denominada como un "laboratorio natural y social" para generar su propio modelo de desarrollo, ceñido a su rica identidad cultural y patrimonio natural.

De esta manera, la combinación de la biología y filosofía, promovida por Rozzi desde los años 90, se enfoca en el vínculo entre el bienestar humano y el resguardo de la diversidad cultural y biológica (biodiversidad), dando origen a los términos "conservación y ética biocultural".

"Chile posee laboratorios naturales únicos a nivel planetario que pueden contribuir a mitigar y adaptarnos al cambio climático, y más ampliamente al cambio socioambiental global. La clave está en integrar las dimensiones culturales y biológicas en la educación y toma de decisiones. La distinción de la Sociedad Ecológica de América nos alienta a proyectar esta innovación desde el sur."

En los últimos 20 años, su trabajo se ha concentrado en la ecorregión subantártica de Magallanes, donde ha dirigido, junto a los actores y comunidades locales, proyectos como el Programa de Conservación Biocultural Subantártica y el Parque Etnobotánico Omora, un jardín botánico y área protegida dedicado a la conservación y educación.

Posteriormente, Rozzi lideró en 2001 la propuesta para crear la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos, la más austral del mundo, junto a un amplio grupo de investigadores de la UMAG, IEB y otros centros de investigación nacionales e internacionales, además de autoridades, educadores y ciudadanos, logrando el objetivo en 2005 cuando la Unesco estableció esta área protegida que resguarda casi 5 millones de hectáreas de ecosistemas terrestres y marinos.

A esto se suma la contribución del investigador al diseño de nuevos cursos, planes de estudio y enfoques metodológicos como la denominada "filosofía ambiental de campo", con el fin de motivar la reflexión ética sobre el mundo natural, el idioma y la cultura.