La temporada 2026 de la Fórmula 1 ya comenzó a calentarse. Red Bull Racing eligió la ciudad de Detroit, cuna de la industria automotriz estadounidense, para revelar este jueves el diseño de su monoplaza RB22. La elección del lugar no fue al azar, ya que simboliza el regreso oficial de Ford como socio técnico y de motorización de la escudería.
El nuevo vehículo destaca por un azul brillante de estilo retro, que rinde homenaje a los modelos que utilizó el equipo a principios de la década de 2010. Max Verstappen, cuatro veces campeón del mundo y quien perdió el título 2025 por solo dos puntos ante Lando Norris, se mostró encantado con la renovación visual.
"Está mucho mejor. Llevaba tiempo pidiéndolo, así que está genial. Me gusta el brillo, me gusta el azul, es mi color favorito. También me gustan los bordes del logo de Red Bull, volvieron. Se ve mucho más fresco, así que me encanta", comentó el neerlandés durante la ceremonia.
Sangre nueva y cambios reglamentarios
Junto a Verstappen, participó en la presentación el segundo piloto del equipo, el joven francés Isack Hadjar, quien hará su debut absoluto en la máxima categoría, completando la dupla que buscará recuperar el campeonato de constructores.
Este lanzamiento marca el inicio de una temporada revolucionaria que arrancará en marzo en Australia. El 2026 trae profundos cambios técnicos, con coches más pequeños, ligeros y con aerodinámica activa. En este contexto, Ford tomó el relevo de Honda en el suministro de las unidades de potencia.
"Hace 125 años, mi bisabuelo Henry Ford ganó una carrera aquí, en Detroit, lo que ayudó a impulsar la creación de Ford Motor Company. Esta noche honramos ese legado al celebrar nuestro regreso al nivel más alto del automovilismo", destacó William Clay Ford Jr., presidente de la compañía.
En el evento también se presentó la imagen de Racing Bulls (equipo hermano) para 2026, junto a sus pilotos: el neozelandés Liam Lawson y el británico Arvid Lindblad.