En un hecho sin precedentes en las últimas tres décadas, el directorio de la ANFP debió sesionar de manera extraordinaria en las dependencias del Complejo Deportivo "Juan Pinto Durán", luego de que las oficinas centrales del fútbol chileno en Avenida Quilín fueran clausuradas por la Municipalidad de Peñalolén la semana pasada.
La cita en la casa de la selección chilena —inédita desde que se inauguró la sede de Peñalolén en 1993— tuvo como objetivo formal sortear el orden de las listas de los candidatos que competirán por la presidencia de la ANFP, trámite que habitualmente se desarrollaba con normalidad en las salas de conferencias de Quilín.
Cabe recordar que el recinto principal de la entidad que encabeza Pablo Milad permanece cerrado con sellos municipales desde el pasado 28 de octubre por orden del alcalde Miguel Concha, tras detectarse la inexistencia de la recepción definitiva de obras y una deuda impaga de 172 millones de pesos por operar 16 años sin patente comercial.
No obstante, según lo publicado por La Tercera, los problemas administrativos de la ANFP sumaron un nuevo flanco en la comuna de Macul. La administración comunal liderada por el alcalde Eduardo Espinoza se reunió con la dirigencia deportiva para revisar la situación urbanística tanto de "Juan Pinto Durán" como del complejo "Fernando Riera".
Para evitar un cierre intempestivo similar al de Peñalolén, la Municipalidad de Macul otorgó una prórroga de 60 días para que el organismo ingrese y regularice los permisos de diversas edificaciones levantadas en los últimos años al interior del predio de la selección.
Según la misma publicación, ante la falta de certeza sobre cuándo se podrá reabrir la sede de Quilín, la plana mayor del fútbol profesional comenzó la búsqueda urgente de oficinas de arriendo temporal y espacios de coworking para albergar a sus funcionarios, evaluando incluso la alternativa de ocupar un piso completo en las dependencias de Machasa, en la comuna de Santiago.