Catorce años tuvieron que pasar para que Millwall y West Ham United vuelvan a quedar frente a frente. Este sábado, The Den recibirá nuevamente uno de los clásicos más calientes del fútbol inglés, una rivalidad marcada durante décadas por la tensión entre ambas hinchadas y episodios de extrema violencia.
El compromiso por la Championship comenzará a las 08:30 horas y será el primer enfrentamiento entre ambos desde el 4 de febrero de 2012, cuando West Ham se impuso 2-1 en Upton Park pese a jugar más de 80 minutos con un hombre menos por la expulsión de Kevin Nolan.
El regreso del denominado "Dockers Derby" encendió inmediatamente las alarmas en Londres. La Policía Metropolitana desplegará más de 400 efectivos, una cifra muy superior a los entre 60 y 150 funcionarios que habitualmente participan en el resguardo de un partido de la Championship.
"Queremos que los aficionados disfruten del partido con seguridad y hemos trabajado con ambos equipos para que esto pase", señaló la policía, que además recordó que está prohibido ingresar al estadio en estado de ebriedad y advirtió que los oficiales podrán expulsar a quienes provoquen disturbios.
Los temores tienen antecedentes. Uno de los capítulos más graves ocurrió en agosto de 2009, cuando West Ham recibió a Millwall por la Copa de la Liga. Un aficionado fue apuñalado y el encuentro tuvo que detenerse en tres ocasiones por invasiones de campo.
Desde entonces ambos clubes apenas alcanzaron a cruzarse dos veces más por la Championship: un empate 0-0 en The Den en septiembre de 2011 y la victoria 2-1 de West Ham en febrero de 2012. Ahora, más de una década después, una de las rivalidades históricas de Londres volverá a escena con un despliegue policial extraordinario como telón de fondo.
La histórica enemistad entre ambos clubes también alcanzó la cultura popular y fue retratada en la película "Hooligans" ("Green Street Hooligans"), estrenada en 2005, cuya trama gira en torno a una firma de seguidores radicales de West Ham y muestra precisamente la fuerte rivalidad con Millwall, uno de los ejes más recordados de la cinta.