La expulsión del defensor francés Pierre Kalulu durante el duelo entre Inter de Milán y Juventus desató una crisis de credibilidad sin precedentes en el arbitraje de Italia. El episodio, ocurrido el pasado sábado, generó un cruce de declaraciones de alto calibre entre directivos, entrenadores y jugadores de diversos clubes de la Serie A.
El conflicto estalló en el minuto 42, cuando el juez Federico La Penna mostró la segunda tarjeta amarilla a Kalulu por un leve contacto sobre el italiano Alessandro Bastoni. La decisión dejó a Juventus con diez hombres y derivó en una derrota por 3-2, lo que enfureció a la directiva turinesa.
El director de estrategia de Juventus, Giorgio Chiellini, fue categórico al cuestionar la imposibilidad de revisar estas jugadas. "Este espectáculo quedó manchado por esta decisión. Hay un protocolo que no funciona porque es increíble que no se pueda corregir desde el VAR. El sistema no funciona. Llegamos a un punto de no retorno", disparó el ex defensor.
La respuesta no tardó en llegar desde la vereda contraria. El presidente de Inter de Milán, Giuseppe Marotta, defendió el cometido arbitral recordando polémicas antiguas. "Solo quería recordar un pequeño episodio relacionado con el caso, que coincide con un Juventus-Inter de 2021: Un penal a favor de Juventus por una simulación evidente de Juan Guillermo Cuadrado", contraatacó el dirigente.
El descontento no es exclusivo de los involucrados en el clásico. El entrenador de Napoli, Antonio Conte, aseguró que "no es una buena temporada para los árbitros y el VAR", mientras que el técnico de Genoa, Daniele De Rossi, criticó la normativa actual. "La regla más estúpida del VAR, y lo llevo diciendo desde hace tres años, es que la segunda tarjeta amarilla sea menos grave que la roja directa; sería fácil cambiarla en dos días", sentenció.