Exdirector de Azul Azul acusó graves irregularidades: "Comprábamos con sobreprecio a Huachipato"

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| Periodista Digital: Cooperativa.cl

Juan Pablo Pavez acusó graves irregularidades en la administración de la concesionaria, apuntó contra Sartor y aseguró que un reducido grupo tomaba las principales decisiones deportivas y económicas de la U.

Exdirector de Azul Azul acusó graves irregularidades:
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Juan Pablo Pavez, exdirector de Azul Azul, acusó que la concesionaria compraba futbolistas con sobreprecio a Huachipato y sostuvo que los beneficios económicos de aquellas operaciones terminaban en el club "acerero", donde identificó a Victoriano Cerda, Marcelo Pesce y Ambrosio Rodríguez como figuras relevantes.

El exdirigente dijo en conversación con Cooperativa Deportes que los antecedentes conocidos a partir de la declaración de Alfredo Harz ante la Fiscalía Oriente confirmaron varias de las situaciones que denunció durante los últimos años sobre la participación de Victoriano Cerda y representantes de Sartor en el control de Azul Azul.

"Para mí es un momento durísimo, porque leer estos detalles, de la firma en el capó, de que le mandan un mensaje diciendo que si no firma el traspaso a Clark no cuentan más con él, estamos hablando de gánsters. Ya no estamos hablando de simples ejecutivos", afirmó.

Pavez aseguró que esas personas tomaron decisiones en una institución que ama profundamente y manifestó su impacto por los detalles de la operación, pese a que llevaba años investigando los vínculos entre Sartor, Michael Clark y Victoriano Cerda.

"Jamás tuve dudas de esto. Tuve conversaciones con varios de ellos. Algunos me dijeron la relación de Cerda, que ya era evidente, y otros me mintieron descaradamente. Según Pedro Pablo Larraín, solo se habían conocido por un tema médico y resulta que eran socios, tenían una relación profunda", señaló.

El exdirector calificó la situación como "la peor crisis institucional y de corrupción de un club en la historia de Chile" y cuestionó la reacción de los medios de comunicación ante las denuncias relacionadas con Azul Azul.

"Me llama la atención que los medios hayan sido tan tibios, porque esta es la peor crisis, por lejos, institucional y de corrupción en un club de la historia de Chile. Hay multipropiedad, transacciones entre relacionados y todos los condimentos. Han ensuciado a personas limpias", lanzó.

Pavez sostuvo que las personas que controlaban las decisiones de la concesionaria priorizaban los negocios por sobre los resultados deportivos y aseguró haber recibido testimonios de trabajadores o integrantes del club que escucharon que ganar no era una prioridad.

"Ellos no querían ganar, no les acomodaba ganar. Tengo testimonios de gente a la que le decían derechamente: 'No nos importa ganar, no nos interesa', porque a ellos les interesaba una sola cosa, el negocio", declaró.

El exdirigente agregó que el fútbol representa una actividad social y cuestionó que quienes administraban el club no comprendieran la ilusión de los hinchas, los niños y sus familias.

"Yo estoy espantado, pero estoy luchando con abogados, juntando gente y pensando en el pasado, el presente y el futuro. Estoy siete días a la semana, 24 horas al día, dedicado a la U", expresó.

La llegada de Pavez al directorio

Pavez explicó que llegó a Azul Azul cuando Daniel Schapira estaba agotado por la falta de poder dentro de la concesionaria, pese a que controlaba cerca del 21 por ciento de las acciones.

"Daniel estaba muy cansado, sentía que no tenía ningún poder de decisión, entendía que pasaban cosas extrañas y ya no quería más guerra. Yo le dije que creía fehacientemente que el dueño de la U era Victoriano Cerda, porque tenía esos antecedentes", relató.

El exdirector reconoció que inicialmente creyó que Michael Clark era el "palo blanco" utilizado en la operación, pero posteriormente llegó a la conclusión de que Sartor cumplía esa función.

"Me equivoqué en un análisis que me hizo perder mucho tiempo. Pensé que el palo blanco era Michael Clark, pero el palo blanco era Sartor. Ahí hay una diferencia sutil, pero importante, porque yo confié en Pedro Pablo Larraín y en su hermano", sostuvo.

Según Pavez, esa situación explicaba los ataques que recibía en las reuniones cuando intentaba investigar las relaciones comerciales. "Ahora entiendo por qué éramos atacados brutalmente en los directorios cuando tocábamos este tema. Tenían que defender lo suyo", manifestó.

Una de las primeras señales que despertaron sus sospechas fue que siempre existían recursos para fichar jugadores de Huachipato o Ñublense, mientras no había dinero disponible para contratar futbolistas procedentes de otros equipos.

"No había un papel ni un documento. Solo había una billetera ilimitada para comprarle a Huachipato o a Ñublense y no había ni un peso para comprar otro jugador. Eso era totalmente extraño", recordó.

Pavez afirmó que comenzó a recopilar antecedentes y a reunirse con abogados para presentar acciones judiciales, pero inicialmente le indicaron que todavía no existía sustento suficiente para demandar.

"Mis investigaciones pueden ser corroboradas por los abogados más importantes de la plaza. Yo les llevaba información y documentación porque quise demandar mucho antes, pero me decían que todavía no estaba el mérito ni el sustento", explicó.

También se refirió a las instancias judiciales relacionadas con la salida de Schapira y afirmó que posteriormente aparecieron conversaciones que mostraban la participación de abogados, operadores y personas relacionadas con el Poder Judicial.

"Se estaban ganando prácticamente todas las instancias judiciales. Solo se perdió una, donde se alargó el proceso de la quiebra, y después supimos por los chats que había abogados, operadores y jueces involucrados. Es un escándalo de proporciones totales", acusó.

Los fichajes desde Huachipato

Para explicar el funcionamiento de las operaciones, Pavez utilizó como ejemplo el intento de contratación del lateral Joaquín Gutiérrez, quien pertenecía a Huachipato.

"Estaba absolutamente fichado Joaquín Gutiérrez, que era campeón y un muy buen jugador. Pero a mí no me importaba quién era el jugador, sino cuál era el valor que se iba a pagar, porque ahí estaba la defraudación", sostuvo.

El exdirector relató que el técnico Gustavo Alvarez tenía como alternativas a Gutiérrez y a Fabián Hormazábal, quien terminó llegando a Universidad de Chile por un monto considerablemente menor.

"Joaquín costaba carísimo y ya sabíamos dónde iba la plata. Hormazábal terminó viniendo casi gratis y llegó a la selección chilena. Yo peleé ese tema a muerte y gracias a que Manuel también lo peleó, vino el jugador", comentó.

Al ser consultado sobre quién se beneficiaba con estas operaciones, Pavez respondió: "Comprábamos con sobreprecio a Huachipato y la utilidad se la llevaba Huachipato".

"¿Y quiénes estaban en Huachipato? Victoriano, Pesce y Ambrosio. Ojo con Ambrosio, porque es un nombre importante y era el tercer socio", agregó.

Pavez aseguró además que el gerente deportivo Manuel Mayo no tenía permitido negociar directamente con Huachipato y que esas conversaciones eran lideradas por Michael Clark.

"Había un solo club con el que Manuel Mayo no podía negociar y era Huachipato. Michael Clark negociaba directamente con Victoriano Cerda. Eso me consta", afirmó.

El exdirector agregó que existiría una declaración entregada por Mayo a otro integrante de la concesionaria en la que reconoció una relación con Pesce, antecedente que, según indicó, debía estar en manos de la Fiscalía.

"Hay otra declaración que Manuel le dio a un directivo, donde existe un reconocimiento de una relación con Pesce. Eso estará en Fiscalía. Esto está más claro que el agua", planteó.

Gustavo Alvarez, Pellegrino y Mariano Soso

Pavez también se refirió al entrenador Gustavo Alvarez y aseguró que fue utilizado y expuesto públicamente por la administración de Azul Azul.

"Considero que Gustavo es una gran persona y fue utilizado por esta gente. Le hicieron una entrevista disfrazada de columna, porque nadie dio el nombre y aseguraban que se iba a ir a Perú. Era mentira, nunca se iba a ir a Perú y nunca tuvo trabajo allá", afirmó.

El exdirector sostuvo que también fueron perjudicados otros integrantes de la concesionaria que anteriormente tuvieron vínculos con Sartor. "Los mancharon, los ensuciaron y actuaron con mucha cobardía", expresó.

Además, reveló que Mariano Soso estuvo cerca de asumir sin un proceso formal de selección, situación ante la cual presentó sus reparos.

"Iba a llegar Mariano Soso sin proceso alguno. Era nuevamente un escándalo. Le dije a Pedro Pablo que eso no podía ser y se terminó haciendo un proceso serio, donde llegó Mauricio Pellegrino", relató.

Pavez afirmó que Universidad de Chile fue puntero durante la primera rueda con Pellegrino y que el entrenador solicitó contratar a Matías Sepúlveda, pero la administración insistió en ofrecerle a otro futbolista.

"Pellegrino pidió a Matías Sepúlveda y la respuesta fue que no iban a pagar lo que pedían. Después era 'Montes, Montes, Montes'. Era el único jugador que le ofrecían. Adivinen por qué", cuestionó.

La acusación de un cártel

Pavez afirmó que los hechos no correspondían únicamente a un eventual caso de multipropiedad, sino a una estrategia para construir un cártel dentro del fútbol chileno.

"Más que multipropiedad, yo veo que acá hay una estrategia para construir un cártel, con un objetivo claro, que es hacerse del Canal del Fútbol", afirmó.

El exdirector advirtió que el control de varios clubes podría permitir que sus propietarios acordaran los valores de los salarios y de los pases de los futbolistas.

"Si alguien controla seis, ocho o diez equipos, se van a poner de acuerdo en cuánto pagar, en cuánto pagar por los pases. Es súper peligroso para los jugadores y para toda la actividad", sostuvo.

Pavez hizo un llamado al presidente del Sindicato de Futbolistas Profesionales y pidió que la legislación establezca sanciones especialmente severas contra la multipropiedad y el financiamiento cruzado.

"El reglamento que exista bajo la nueva ley que está trabajando el senador Walker tiene que ser muy específico. Debe tener sanciones draconianas para quien quiera hacer multipropiedad", manifestó.

"Alguien que es dueño de un club no puede financiar a otro, porque el que pone la plata pone la música. Hay formas de ser dueño sin aparecer como dueño y esta gente es experta en utilizarlas", añadió.

El intento de ingresar a Colo Colo

Pavez aseguró que un exdirector designado por Sartor le confesó que el grupo intentó ingresar inicialmente a la propiedad de Colo Colo.

"Un exdirector puesto por Sartor me confesó que Michael Clark le dijo que ellos fueron tras Colo Colo. Es como que Universidad de Chile se vaya a comprar la Pontificia Universidad Católica. ¿De qué estamos hablando?", cuestionó.

El exdirigente defendió la honestidad de Carlos Heller, aunque afirmó que estuvo mal asesorado y que fue obligado a vender en medio de una tormenta económica y de fuertes presiones personales.

"A Carlos Heller lo respeto mucho y creo que es una persona extremadamente honesta, tal vez muy mal asesorada. Fue obligado a vender por una tormenta económica perfecta, pero también fue amenazado fuertemente y a su hijo lo escupieron", declaró.

Según Pavez, existió una acción coordinada para ingresar primero a Colo Colo y posteriormente a Universidad de Chile. "Esto fue una concertación total para hacerse de Colo Colo. Como Colo Colo no bajó, entraron con todo por Universidad de Chile", acusó.

También cuestionó la versión entregada por los controladores sobre el origen de su interés por el club. "Inventaron el famoso cuento de que fueron a un partido de Everton y se impactaron. Estos tipos tienen un MBA en mentir", lanzó.

Eduardo Vargas y la Copa Sudamericana

El exdirector aseguró que Universidad de Chile pudo conquistar otra Copa Sudamericana si la administración hubiera autorizado oportunamente el regreso de Eduardo Vargas.

"Nosotros hubiésemos ganado la Sudamericana si venía Eduardo Vargas. Por capricho no lo trajeron y después lo contrataron al año siguiente", afirmó.

Pavez sostuvo que el equipo necesitaba un refuerzo para enfrentar la parte decisiva de la temporada y que existían argumentos técnicos suficientes para incorporar al delantero.

"El equipo estaba gastado, necesitaba un refuerzo y había una explicación técnica de por qué se necesitaba a Eduardo Vargas. Lo demostró con creces cuando finalmente llegó", expresó.

Según su acusación, la administración colocó condiciones que impidieron la contratación y posteriormente eliminó esas exigencias. "Le pusieron cláusulas leoninas para que no viniera y al año siguiente se olvidaron de ellas. Eso se llama capricho o intencionalidad", lanzó.

"¿Y lo que se dejó de ganar? ¿Y la gloria deportiva dónde queda? Hubiésemos podido ser el único club chileno con dos copas internacionales de renombre", añadió.

El "triángulo de las Bermudas"

Al abordar la llegada de figuras políticas al directorio, Pavez sostuvo que muchas de ellas eran utilizadas para entregar legitimidad pública, porque las principales decisiones eran tomadas por un grupo reducido.

"A esta gente, como a muchos otros directores, los utilizan. Todas las decisiones las toma el directorio chico, el triángulo de las Bermudas", aseguró.

Al ser consultado por los integrantes de esa estructura, identificó a Michael Clark, Victoriano Cerda y Pesce, aunque también mencionó a Kiblisky dentro del grupo que participaba en las decisiones estratégicas.

"Clark, Victoriano y Pesce. Y Kiblisky también. Ellos toman las decisiones estratégicas del club, los presupuestos, a quién traer y a quién no traer", declaró.

Pavez sostuvo que la llegada de José Miguel Insulza permitió mejorar la imagen institucional de la concesionaria, pero aseguró que el exministro fue engañado.

"Traer una figura como el Pánzer te viste mucho, porque es un político extremadamente respetado. Yo lo respeto demasiado, pero lo engañaron", afirmó.

También vinculó la operación de compra de Azul Azul con la fallida adquisición de Colmena y aseguró que los contratos fueron gestionados desde oficinas relacionadas con Nexus.

"Clark es el banquero personal de Kiblisky. Redwood Capital atiende a Nexus. Los contratos se firmaron en las oficinas de Nexus. Cuando esta gente compró Universidad de Chile, también estaba comprando Colmena a Carlos Heller", relató.

"Después esa transacción fracasó por la Fiscalía Nacional Económica, pero ambos contratos se firmaron. Además, fueron a los family offices a levantar dinero al mismo tiempo por Universidad de Chile y por Colmena. Estamos hablando de una orquestación tremenda", añadió.

Manuel Mayo e Ignacio Asenjo

Al ser consultado por Manuel Mayo, Pavez sostuvo que durante un tiempo el gerente deportivo pudo ser utilizado por quienes controlaban la concesionaria, pero afirmó que posteriormente tuvo conocimiento de los hechos.

"Siempre tuve la sensación de que de Manuel se aprovecharon, pero él ya es grande. Llega un momento en que no te puedes dejar aprovechar. Ya está en el baile, está metido y sabe muchas cosas", declaró.

"Yo lo quiero mucho y me da mucha pena que no haya actuado antes. A veces uno tiene que perder para ganar en el futuro", agregó.

Sobre el gerente general Ignacio Asenjo, Pavez dijo no conocer su grado de participación, pero calificó como grave que hubiera invertido dinero en Sartor sin informarlo al directorio.

"Lo único grave que me parece de Ignacio es que colocó dinero en Sartor y no nos informó en el directorio. Eso me parece grave", sostuvo.

El exdirector afirmó que considera a Asenjo una persona honesta, aunque advirtió que su posición resulta delicada por tratarse del ejecutivo responsable de firmar documentos.

"Creo que es una persona honesta que trabaja por Universidad de Chile, pero su posición es muy delicada. Es el gerente general y es el que firma. Espero que no tenga ninguna implicancia, pero eso lo determinará la justicia", señaló.

Pavez agregó que la querella presentada por accionistas minoritarios permitió ingresar al núcleo de la administración de Azul Azul y sostuvo que, después de la declaración de Alfredo Harz, podría configurarse el delito de administración desleal.

"Con la querella de los minoritarios entramos al corazón de Azul Azul. Con la declaración de Alfredo Harz, es muy probable que aparezca una administración desleal en Azul Azul", planteó.

Un directorio "fallido"

Pavez calificó al directorio de la concesionaria como un "directorio fallido" que representa y defiende a personas involucradas en graves problemas legales.

"Más que representarlos, los defendían y actuaban en conjunto. Cuando queríamos entrar en estos temas, éramos fuertemente atacados y nos decían que estábamos inventando. Resultó que todo era así y que podía ser incluso peor", expresó.

El exdirigente afirmó que los nombres entregados a la Universidad de Chile como propietarios de las acciones no correspondían a quienes realmente financiaban la operación.

"La rectora pidió los nombres y le mintieron. Dijeron que los dueños eran Alfredo Harz y Pedro Pablo Larraín, pero el que ponía la plata era Victoriano", acusó.

Pavez también cuestionó la presencia de Pablo Silva en el actual directorio y recordó que anteriormente le ofrecieron un puesto ejecutivo, pese a las críticas realizadas contra la gestión de Carlos Heller.

"Destruyeron la gestión de Carlos Heller y después le ofrecieron la dirección general del club a Pablo Silva. Más tarde uno se entera de que Pablo tenía una relación extraordinaria con Victoriano. No entiendo por qué llega ahora al directorio", afirmó.

El futuro estadio de Universidad de Chile

Consultado por el proyecto para construir un estadio, Pavez dijo no creer necesariamente que se trate de un anuncio vacío, pero planteó que no puede concretarse antes de resolver la propiedad y la situación judicial de Azul Azul.

"No creo que sean voladores de luces. Políticamente se puede manejar, pueden entregar un terreno y la plata puede aparecer, porque el naming vale mucho y se pueden vender palcos. Pero el punto es otro: la U tiene que renacer limpia", señaló.

El exdirector afirmó que el recinto debe pertenecer a la Universidad de Chile y contar con participación de la casa de estudios, los socios, los accionistas y los hinchas.

"El dueño del estadio tiene que ser la U, los accionistas, la Universidad, los socios y los hinchas. Aquí hay que crear un nuevo pacto y una nueva gobernanza", sostuvo.

Pavez afirmó que la concesionaria necesita una transformación completa y que no puede volver a quedar bajo el dominio absoluto de una persona o grupo.

"Tiene que haber un cambio en 360 grados. Esta gente no es digna de manejar la ilusión de tres o cuatro millones de hinchas. Nunca más puede existir un controlador absoluto", planteó.

El riesgo de perder el nombre y los símbolos

Ante la posibilidad de que la Universidad de Chile retire el nombre y los símbolos a la concesionaria, Pavez sostuvo que aquello dependerá de quién termine liderando el proyecto deportivo.

"Si esta gente sigue actuando así o pone otro palo blanco para comprar las acciones, puede pasar cualquier cosa. Si existe decencia y hay un remate, la Universidad es la primera interesada en que al club le vaya bien", explicó.

El exdirector aseguró que conoce académicos y autoridades de la casa de estudios que no desean quitar el nombre, pero afirmó que tampoco aceptarán que el club continúe administrado por personas cuestionadas.

"El problema no es cómo, sino con quién. Lo importante es quiénes van a liderar el proyecto. La Universidad no quiere que el club siga en las manos en que está actualmente", sostuvo.

Las presiones contra Alfredo Harz

En el cierre de la entrevista, Pavez explicó que la urgencia por concretar el traspaso de las acciones se relacionó con la crisis financiera y regulatoria que afectaba a Sartor y sus administradoras de fondos.

"Sartor y las administradoras generales de fondos iban a ser cerradas, iban a ir a la quiebra y el activo de Azul Azul, que era el más importante, se iba a perder", afirmó.

El exdirector sostuvo que Alfredo Harz fue presionado para firmar la documentación y aseguró que Michael Clark, Victoriano Cerda y Pesce llegaron personalmente hasta su oficina.

"Llegaron a apretar a Harz para que firmara. Llegaron Clark, Cerda y Pesce. Eso está declarado por Alfredo Harz. Fueron a apretarlo a la oficina", acusó.

Pavez calificó como propios de una organización criminal los relatos sobre teléfonos destruidos, contratos firmados sobre el capó de un vehículo y amenazas para concretar la transferencia.

"Eso es de gánster. Romper teléfonos, firmar contratos en el capó y presionar para que se firme. Ya basta, hay que parar", expresó.

Un personaje que "unió todo"

Pavez reveló finalmente que existe una persona que conectó a los distintos protagonistas de la operación, aunque se negó a entregar su identidad.

"Hay un personaje que fue el que unió todo esto. Ayudó, cooperó, presentó e hizo toda la unión. No lo voy a mencionar ahora, porque no es relevante en este momento", señaló.

El exdirector aseguró que no mantiene un conflicto personal con los actuales integrantes de la concesionaria, pero manifestó que continuará impulsando acciones para cambiar la administración del club.

"Ojalá entiendan que no tengo un tema personal con ellos. Pero el que se mete con la U, se mete con algo muy grande. A la U la vamos a cuidar a muerte", afirmó.

"Estoy siete días a la semana, 24 horas al día, trabajando para limpiar la U. Le pongo pasión a este tema porque Universidad de Chile es el club que amo profundamente", concluyó.

¿Quiénes conforman el actual directorio de Azul Azul?

  • Cecilia Pérez, presidenta.
  • José Ramón Correa Díaz, vicepresidente.
  • Juan Francisco Aylwin Oyarzún, director.
  • Andrés Weintraub Phorille, director.
  • Cristian Aubert Ferrer, director.
  • Miguel Berr Lama, director.
  • Pablo Silva Urzúa, director.
  • José Miguel Insulza Salinas, director.
  • Héctor Humeres Noguer, director.
  • Aldo Marín Morales, director.
  • Roberto Nahum Anuch, director.

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