Michael Clark: El empresario que llegó a controlar la U y terminó en prisión preventiva
La Justicia decretó prisión preventiva contra el expresidente de Azul Azul.
La Justicia decretó prisión preventiva contra el expresidente de Azul Azul.
El 10 de octubre de 2021 comenzó uno de los períodos de mayor incertidumbre en la historia de Universidad de Chile. Ese día asumió como presidente de Azul Azul, concesionaria que administra al equipo de fútbol, un ejecutivo llamado Michael Clark Varela, de profesión ingeniero comercial (Universidad Católica) y con un máster en Administración de Negocios de la Universidad de California (UCLA), y quien intentó profesionalizar la gestión de la institución, aunque terminó ensuciando al club al ser protagonista de un escándalo financiero, el Caso Sartor.
Después de dos semanas de formalización, la Justicia decretó la prisión preventiva de Clark, quien dejó su cargo en Azul Azul en abril pasado, el tribunal dio por acreditados, para efectos de las cautelares, antecedentes de su participación en los delitos de administración desleal, negociación incompatible, entrega de información falsa al mercado, lavado de activos y fraude por omisión de Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA).

Clark irrumpió en la U en 2021, reemplazando a Cristian Aubert, y acaparó la atención mediática, ya que no era un dirigente tradicional, sino un empresario ligado al mundo financiero, con experiencia en banca, fondos de inversión, mercado de capitales y asesorías corporativas.
Por siete años trabajó en el Banco BBVA, especializándose en banca corporativa e inversiones. Después llegó a Banco Penta, en donde tuvo su primera conexión con el fútbol chileno, asesorando en materias financieras a la ANFP, presidida en ese entonces por Sergio Jadue.
En 2015 su nombre tomó fuerza, ya que participó en la estructuración de un crédito cercano a los 30 millones de dólares que recibió la ANFP.
Clark estuvo en Penta hasta 2015 y tuvo que independizarse, debido al escándalo de los "platas políticas" que sacudió a la entidad financiera en ese mismo año.
Por ese motivo, en noviembre de 2015 fundó Redwood Capital, firma dedicada a las asesorías financieras, en donde generó nuevos lazos con otros dirigentes del fútbol chileno, ya que prestó servicios a Ñublense; y en 2020 ingresó al directorio de Sartor, donde integró el comité de créditos.

Mientras Clark figuraba en el mundo financiero, la U vivía uno de los períodos más difíciles de su historia en el plano deportivo, luchando por no descender en el torneo nacional.
Esta situación provocó un desgaste en la administración de Carlos Heller, quien decidió vender sus acciones de Azul Azul, para descomprimir el ambiente y que la U empezara una nueva era.
Heller vendió en marzo de 2021 el total de su participación en Azul Azul, el 63,07 por ciento de su participación en la concesionaria. De ese paquete accionario, el 90 por ciento lo adquirió el Grupo Sartor; y el otro 10 restante quedó en manos de Antumalal, empresa de Michael Clark.
En octubre de 2021, Clark asumió oficialmente la presidencia, y tratando de mantener un perfil bajo y alejado de los focos, intentó profesionalizar la gestión del club, enfocándose en la estabilidad financiera y el control presupuestario del equipo.
Esta postura generó muchas veces las molestias de los hinchas, con largos períodos de silencio, contrastando con la presencia mediática que sí tenían otros clubes (con Colo Colo como principal ejemplo).
Sin embargo, la realidad del club lo obligó a dejar su "ostracismo" y tener un rol más visible.
Con el paso de las temporadas, empezó a participar de forma más activa, defendiendo las políticas del club, pero siempre destacando la recuperación económica del equipo, de la mano con la mejoría en el plano deportivo.

Cuando Clark llegó a la U, Esteban Valencia estaba en la banca del equipo, pero los irregulares resultados lo llevaron a renunciar a finales de octubre, teniendo que asumir el "Relojito" Cristián Romero.
Fue en diciembre de 2021 cuando llegó el primer técnico de la U en la "era Clark": El colombiano Santiago Escobar, quien tuvo un nefasto rendimiento, dejando el equipo en abril de 2022.
Sebastián Miranda fue interino hasta que llegó el siguiente entrenador, el uruguayo Diego López, quien tampoco logró consolidarse en el club.
Para el 2023, la apuesta fue por Mauricio Pellegrino, de gran experiencia internacional. No obstante, el entrenador tampoco logró los objetivos y se fue al final de la temporada.
La época de mayor estabilidad para la U bajo la gestión de Clark llegó en 2024, con la contratación de Gustavo Alvarez, que llevó al equipo a semifinales de Copa Sudamericana.
El argentino venía de salir campeón con Huachipato y con un estilo firme, definido y de bajo perfil, llevó a los azules nuevamente al protagonismo, peleando por el título hasta la última fecha con Colo Colo.
En 2024 cortaron una racha de siete años sin ganar un título, conquistando la Copa Chile; y en 2025, alzaron la Supercopa.
Sin embargo, uno de los mayores logros, a los ojos de los hinchas azules, fue terminar con la histórica racha negativa ante Colo Colo en el Monumental, después de 23 años, con un triunfo por 1-0 el 10 de marzo de 2024.
Uno de los momentos más duros bajo la gestión de Clark en Azul Azul ocurrió en agosto de 2025, en una barbarie ocurrida en el Estadio Libertadores de América en Avellaneda, cuando los hinchas de la U sufrieron brutales agresiones por parte de barristas de Independiente y también por parte de la policía trasandina, durante la revancha de los octavos de final.
Clark lamentó los incidentes y viajó a Argentina, ya que varios de los hinchas chilenos, además de ser víctima de las lesiones, fueron detenidos en esa jornada del 20 de agosto.
Sin embargo, con el correr de los meses, una de las víctimas de la barbarie acusó abandono por parte de Azul Azul. Uno de ellos, incluso, apuntó a Clark y dijo que quedó "al debe".

Pese a que la U volvió al protagonismo, incluso compitiendo en Copa Libertadores, los éxitos no lograron disipar las dudas sobre la gestión de Clark, el rol del Grupo Sartor, y una pregunta que se repetía siempre: ¿Quiénes son los dueños de la U?
Fue en 2024 cuando Clark hizo una movida, y a través de su empresa, Antumalal, "compró" las acciones de Sartor en Azul Azul, con el fin de convertirse en el máximo controlador de la concesionaria.
Pero las preguntas se intensificaron y todo cambió radicalmente con las investigaciones de la Comisión para el Mercado Financiero.
Todas estas situaciones se agravaron cuando estalló el Caso Sartor, salpicando a Michael Clark.
La Fiscalía sostuvo que un grupo de ejecutivos y directores de la administradora habría utilizado recursos pertenecientes a inversionistas para beneficiar sociedades relacionadas, en perjuicio de los aportantes.
El Ministerio Público le atribuyó participación en delitos como administración desleal, negociación incompatible, entrega de información falsa al mercado, fraude por omisión de OPA y lavado de activos, además de contrato simulado.
Entre los antecedentes que investiga la Fiscalía también figura el eventual financiamiento de la compra de Azul Azul mediante recursos provenientes de Sartor.
Además, el ingeniero comercial recibió una sanción millonaria por parte de la CMF, además de ratificar la inhabilidad temporal de cinco años para ejercer como director o ejecutivo en las entidades fiscalizadas.
Del mismo modo, este escándalo también encendió las alarmas de la Casa de Estudios, preocupada por los efectos negativos en la reputación de la Universidad de Chile.
Esto llevó a Clark a renunciar como presidente de Azul Azul, en abril de 2026.
Como sucesora en el cargo de presidenta de Azul Azul quedó Cecilia Pérez, exministra del Gobierno de Sebastián Piñera; y el directorio de Azul Azul quedó integrado por Juan Francisco Aylwin, Andrés Weintraub, Cristián Aubert, Miguel Berr, Pablo Silva, José Miguel Insulza, Héctor Humeres, Aldo Marín, Roberto Nahum y el vicepresidente José Ramón Correa.
Posteriormente, Clark testificó tres veces ante la fiscalía en el Caso Sartor, y trató de desmarcarse de la gestión operativa de Pedro Pablo Larraín, asegurando que no tiene lazos de amistad con él y que su vínculo fue en 2019 como consultor externo.
La última movida de Clark, antes de la formalización, fue revertir la compra de acciones de Azul Azul, dejando sin efecto la operación que se realizó en 2024.
Esta movida de Clark tuvo como objetivo reducir las posibles medidas cautelares en la formalización, ya que dentro de los cargos se incluye la omisión de la Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) requerida para haberse hecho con las cuotas de Sartor.
En paralelo a este caso, Clark también fue blanco de otras acusaciones graves de exdirectores de Azul Azul respecto a su gestión en la U.
Las acusaciones apuntaron que Clark realizó negocios con los exdueños de Huachipato, Victoriano Cerda y Marcelo Pesce, y con Patricio Kiblisky, expropietario de Ñublense, remarcando que existía una "economía circular" entre esos equipos que terminó perjudicando a Universidad de Chile por la compra de jugadores, pagando "sobreprecio" por algunos.
Finalmente, después de dos semanas de formalizaciones, la Justicia determinó decretar prisión preventiva contra Clark mientras dure la investigación de la Fiscalía, un resultado que agrega un capítulo más a una de las "sagas" más oscuras en la historia de Universidad de Chile, segundo equipo con más títulos en el país y campeón de la Copa Sudamericana en 2011.