El tenista español Carlos Alcaraz vivió una situación inusual en su camino a los cuartos de final del Abierto de Australia. Pese a su sólida victoria en sets corridos sobre el estadounidense Tommy Paul, el incidente más comentado ocurrió antes del partido, cuando la jueza de silla Marija Cicak le ordenó quitarse un dispositivo que llevaba oculto en su muñeca.
Durante el calentamiento en la cancha principal de Melbourne Park, la umpire notó que el número uno del mundo usaba un monitor de actividad física "Whoop" bajo su muñequera. Las cámaras de televisión captaron el momento en que Cicak le indicó que no podía utilizarlo y Alcaraz accedió a removerlo sin discutir.
El veterano comentarista Mark Petchey explicó la situación en la transmisión oficial: "No se te permite jugar con un reloj Whoop o cualquier cosa que monitoree tus signos vitales o cualquier otra cosa". Estos dispositivos, aunque populares entre atletas de élite, están prohibidos en algunas competencias por su capacidad de comunicarse con partes externas en tiempo real.
La controversia escaló en redes sociales, donde el fundador de la marca, Will Ahmed, defendió su uso. "Whoop está aprobado por la Federación Internacional de Tenis para su uso durante los partidos y no presenta ningún riesgo de seguridad. Dejen que los atletas midan sus cuerpos. La data no son esteroides", publicó en su cuenta de X.
Según reportes de medios españoles, Alcaraz utilizó el mismo dispositivo durante sus tres partidos anteriores en el torneo. Pese al incidente, el tenista no fue consultado sobre el tema en su conferencia de prensa posterior al encuentro.
En lo deportivo, el español se impuso por 7-6 (8/6), 6-4 y 7-5 en dos horas y 44 minutos. Ahora, Alcaraz se enfrentará en cuartos de final al local Alex de Minaur, en su búsqueda por ganar su primer Abierto de Australia y completar así el Grand Slam de carrera.