De manera unánime, el Consejo del Banco Central nuevamente decidió mantener la Tasa de Interés de Política Monetaria (TPM) en 4,5% tras su Reunión de Política Monetaria de septiembre, medida que busca equilibrar el impacto del escenario geopolítico internacional con la compleja economía interna.
Mediante un comunicado, el emisor apuntó que en el ámbito externo, "el principal foco de atención sigue siendo el desarrollo del conflicto entre Estados Unidos e Irán", mientras que "la persistencia de los riesgos inflacionarios ha llevado a los principales bancos centrales a mantener una postura restrictiva y de cautela", de modo que las tasas de interés siguen al alza desde la última Reunión, mientras que el dólar se ha depreciado.
En cuanto al escenario chileno, el Central relevó que "la economía mantuvo un bajo desempeño en el segundo trimestre y comienzos del tercero", marcada por una desaceleración de la demanda interna, así como por la subida del desempleo y de la inflación, esto último ratificado en el IPC de agosto.
Con todo, "el escenario macroeconómico sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor que el habitual: por un lado, siguen presentes los riesgos asociados al conflicto en Medio Oriente, que incluso se han intensificado en lo más reciente. Por otro, si bien se anticipa que la economía local retomará impulso hacia 2027, no puede descartarse que su debilidad actual sea más persistente que lo previsto".
"El Consejo estima que será necesaria la constante evaluación de escenarios alternativos en que la respuesta de la economía mundial y local pueda configurar trayectorias de la inflación distintas de las esperadas y requiera cambios en la política monetaria. De este modo, la evolución futura de la TPM seguirá evaluándose Reunión a Reunión en función del desarrollo de los acontecimientos", agrega la nota del Central.
Al cierre del escrito, "el Consejo reafirma que tomará las decisiones necesarias para cumplir con su objetivo de que la inflación proyectada se ubique en 3% en un horizonte de dos años".