Rodrigo Montero, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, analizó este viernes en Cooperativa los desafíos de la economía chilena para este 2026, que estará marcado por la administración del nuevo Presidente José Antonio Kast.
En entrevista con Lo Que Queda Del Día, el experto aseguró que el foco principal en materia económica debe estar en impulsar el crecimiento y el empleo.
"Nosotros tenemos que atacar ahí, en esas dos variables en paralelo. Primero, impulsar el crecimiento tendencial de la economía, que hoy apenas se alza por sobre el 2%", explicó Montero, que afirmó también que "la consecuencia directa de cuando uno impulsa el crecimiento en una economía es que el mercado laboral comienza a reaccionar favorablemente".
No obstante, advirtió que "como el mercado laboral nuestro está tan rezagado, (porque) fue muy golpeado por la pandemia y le ha costado recuperar sus niveles prepandemia, necesitamos -en paralelo a estas medidas procrecimiento- impulsar acciones de política para fomentar, para incentivar la contratación de mano de obra".
"Es decir, necesitamos impulsar la demanda por trabajo, que hoy está bastante alicaída", puntualizó el académico en Cooperativa.
El escenario internacional ofrece un "mercado externo benigno" y múltiples oportunidades que Chile debe capitalizar, según afirmó Rodrigo Montero. (FOTO: Universidad Autónoma)
Permisología y confianza empresarial
El experto indicó que también "necesitamos una agenda procrecimiento y una agenda proempleo", pues "uno no va a crecer más por tener ganas de crecer más o porque pensemos que vamos a crecer más, (sino que) tenemos que hacer acciones concretas".
Otro punto para la inversión y el crecimiento que la nueva administración deberá abordar es la permisología. Sobre este punto, Montero destacó que, si bien ha habido avances, "aún quedan 'cuellos de botella' pendientes".
El desafío es generar "un clima de confianza y de certidumbre para que las empresas se atrevan a invertir con más fuerza, con más ganas y energía", evitando que la falta de predictibilidad en los permisos "dañe gravemente lo que es la confianza empresarial", enfatizó.
La materialización de un "buen año" con un crecimiento cercano al 3% dependerá directamente de las medidas concretas que la nueva administración ponga sobre la mesa a partir de marzo, dice Montero. (FOTO: ATON)
"Todo va a depender de lo que la nueva administración ponga sobre la mesa a partir de marzo con nuevas medidas concretas (...) Todos esperamos, sin duda, que podamos anotar un buen año con un crecimiento más cercano al techo del rango del 2 al 3%, pero eso dependerá de nosotros", aseguró el doctor en economía.
Escenario externo "benigno" y el impulso del cobre
A favor de la próxima administración de Kast, Montero aseguró que el contexto internacional ofrece un respiro y oportunidades que Chile debe saber aprovechar.
Según explicó, el "mercado externo, la economía internacional, está siendo bastante benigna y nos está dejando muchas oportunidades para que podamos capitalizar el buen momento que estamos viviendo".
En este panorama, el precio del cobre emerge como un factor de gran relevancia. Aunque ya no es el "sueldo de Chile" en la misma medida que antaño, debido a la diversificación de la economía, su impacto sigue siendo considerable.
El alza sostenida en el valor del metal rojo, que ha roto múltiples récords históricos y superado los 5,7 dólares la libra, se traduce directamente en beneficios para las arcas fiscales.
El récord en el precio del cobre, que superó los 5,7 dólares la libra, se erige como un "factor coadyuvante" crucial para los ingresos fiscales del país, cuyas finanzas públicas muestran fragilidad. (FOTO: ATON)
"Es un factor que ayuda. Yo diría que es un factor coadyuvante (...) cuando nosotros tenemos precios del cobre más elevados, eso significa más ingresos para el fisco. Primero por la tributación de la minería privada y también a través de Codelco", aseveró el experto.
Estos mayores ingresos son especialmente importantes en un contexto donde las finanzas públicas chilenas han mostrado fragilidad, acumulando "12-15 años con cifras en rojo".
El cobre, por lo tanto, representa "un empujón para nuestros ingresos fiscales alicaídos y nos podrían dar una ayuda para poder normalizar unas finanzas públicas que no pueden permanecer así por mucho tiempo más, porque en algún momento uno tiene que pagar la cuenta o te ajustas el gasto o bien aumentas tus ingresos".