"Toy Story 5" corrige el rumbo entendiendo dónde está el corazón de la saga
Pixar regresó al mundo de los juguetes con su quinta película que ya está en cines.
Pixar regresó al mundo de los juguetes con su quinta película que ya está en cines.
El laureado estudio de animación Pixar volvió al mundo de los juguetes con "Toy Story 5", reuniendo a "Buzz" y "Woody" en una nueva aventura que logra salir airosa, enmendando el rumbo al entender dónde debe estar siempre el corazón de la querida saga animada.
Después de todo, es una historia que ya tuvo su final con el insuperable "Adiós, vaquero" de la tercera película. Todo lo que vino después es un complemento. Una expansión bienvenida, pero un extra, al fin y al cabo.
La cuarta entrega, de 2019, hizo lo posible por mantener la magia y hasta cierto punto lo logra, dando una merecida despedida a nuestro vaquero "Woody", quien toma su propio camino. Pero ahí se olvidaron del alma de la saga, los niños, que pasaron a segundo plano por sobre la aventura de los juguetes.
Estas lecciones fueron aprendidas en la quinta película, dirigida por Andrew Stanton ("Wall-E") junto a McKenna Harris ("Ciao Alberto) como codirectora, corrigiendo el rumbo hacia el verdadero corazón de la historia, con una trama que tiene a los niños como el centro de todo.
Ahora, la amenaza es tecnológica. La llegada de una tableta inteligente, llamada "Lilypad", pone en riesgo la existencia de los juguetes en la vida de "Bonnie", debiendo hacer frente a sus ideas disruptivas sobre lo que es mejor para la niña. Y no son los únicos que están siendo desechados ante la irrupción de las pantallas en las crianzas.
La primera decisión acertada de "Toy Story 5", cuyo guion también fue escrito por Stanton y Harris, fue poner como protagonista a la vaquera "Jessie", quien desde hace tiempo demostraba que era capaz de cargar sobre sus hombros la historia. Su viaje no solo es físico, sino que interior, experimentando una travesía emocional que la lleva a encontrar respuestas que no sabía que aún necesitaba responder.

Ver a "Woody" y "Buzz" reunidos permite revivir lo encantadora que siempre fue su dinámica de amigos y rivales, entendiendo que siempre son los mejores cuando se están desafiando. Aunque el regreso del vaquero resulta algo rebuscado y hasta insustancial, considerando que tuvo su despedida, funciona porque nunca logra opacar a "Jessie".
El otro gran acierto de la película es vuelve a preocuparse del niño, en este caso, la niña "Bonnie". La historia gira en torno a ella y su bienestar, donde todos creen tener la razón respecto a lo que es mejor para ella, olvidando a veces que no es igual a otras niñas y niños.
"Bonnie", como todos los niños, es única y la historia aborda esas diferencias como fortalezas, especialmente en una era donde ser diferente es visto como una desventaja o debilidad. Por lo mismo, forzar conexiones, tanto virtuales como personales, siempre dependerá del niño y nunca será un trabajo fácil en tiempos de rapidez. Cuando se encuentra la amistad correcta, se sabe de inmediato.
"Lilypad" también es ocupada inteligentemente en su rol antagónico, representando la modernidad en base a los algoritmos y conexiones digitales. Por eso, no puede comprender a los juguetes porque, para ella, están desconectados del mundo actual y son cosa del pasado. No es una villana per se, pero representa muy bien el pensamiento moderno de la inmediatez y las consecuencias negativas que puede traer.

Donde peca de ambiciosa "Toy Story 5" es en su exceso de tramas paralelas, al punto de tener una que es complementa innecesaria. Aquella dice relación con un ejército de "Buzz Lightyear" que está en su propia búsqueda, conectando inevitablemente con la historia central. Sin ellos, la película funcionaría igual y tienen más función de alivio cómico que de contribución al relato.
Además, con la tecnología tomándose el mundo, llama la atención la enorme cantidad de salvaciones en las que se termina recurriendo a ella. Porque la película no es una crítica a la tecnología en la infancia, sino a los mismos padres por no poner atención en la crianza y entender que todo exceso es malo. El balance, al final, es la clave.
Entregando un nuevo trabajo magistral en la animación, pues el mundo de los juguetes nunca se vio mejor y el uso de otras técnicas animadas permite expandir la imaginación y la creatividad, "Toy Story 5" funciona gracias a su acertada elección protagónica y al tener el corazón de su historia nuevamente puesto en los niños.
Sigue siendo un complemento, pero uno que continúa emocionando y demostrando que aún hay historias a explorar con estos juguetes, sin necesidad de volver a reunirlos a todos. Ya es hora de pasar el testigo.
"Toy Story 5" se estrenó en cines este jueves 18 de junio.