El director Pablo Larraín se sumó a las voces críticas contra el Gobierno de José Antonio Kast por "ignorar" la muerte del premiado cineasta Patricio Guzmán, "nuestro gran documentalista".
Reconocido mundialmente por su trabajo documental con obras como "La Batalla de Chile" (1975-1979) o "El botón de nácar" (2015), Guzmán falleció el pasado 15 de septiembre a los 85 años en París, Francia, dejando atrás una celebrada carrera en la que acumuló galardones como el Oso de Plata de la Berlinale, un premio Goya y un Ojo Dorado de Cannes.
"El Gobierno y el Estado de Chile decidieron ignorar totalmente su figura, su muerte, su obra, diciendo absolutamente nada, revelando no solo la desidia y el desprecio, sino que la infinita ignorancia de aquellos que nos gobiernan", expresó Larraín en el Festival de San Sebastián, donde se encuentra presentando su serie para Netflix, "Mis Muertos Tristes", basada en las obras de Mariana Enríquez.
En el registro de la revista digital Culturizarte, el chileno sostuvo que es "una muy triste noticia de que alguien con una obra tan relevante para nosotros y para el mundo haya sido ignorado de una manera tan brutal".
La principal crítica hacia el Ejecutivo por parte del mundo de las culturas ha estado en la decisión de no haber decretado duelo oficial por la muerte de Guzmán, aunque sí hubo un pronunciamiento desde el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio al lamentar la muerte del "cineasta fundamental de la cultura chilena" con una publicación en Instagram.
"A través de su obra, Patricio Guzmán construyó un legado que trascendió nuestras fronteras y que seguirá dialogando con las nuevas generaciones", señalaron en la citada red social el día de su fallecimiento.
Guzmán será despedido en el cementerio parisino de Père Lachaise este 25 de septiembre.