El aclamado director mexicano Guillermo del Toro admitió, en un coloquio en su honor celebrado este viernes en el National Film Theatre de Londres, que llegó a temer que "El laberinto del Fauno" fuera su última película.
El cineasta mexicano se encuentra en Londres tras obtener la máxima distinción del séptimo arte británico, Miembro de Honor del Instituto Británico, el pasado miércoles, distinción que le fue entregada de las manos de la actriz Cate Blanchett y su colega de profesión J.J. Abrams, por su prolífica trayectoria.
En el evento "En conversación con Guillermo del Toro", moderado por Jason Wood, Del Toro reveló la inseguridad que sintió tras "El laberinto del Fauno" (2006), pese a ser el largometraje que le abrió las puertas a los Oscar.
"Pensé que no había más futuro para mí. Era muy complicado conseguir películas de la forma que a mí me gustaba hacer", desveló ante el asombro de un auditorio repleto de seguidores
Del Toro no rehuyó ninguna de las preguntas, lo que llevó al inicio de su marcado amor por los monstruos, como así reflejan la mayoría de sus creaciones incluida la reciente adaptación de la novela de Mary Shelley, "Frankenstein".
"Una noche pedí (al monstruo de mi casa) que si me dejaba ir a hacer pis seríamos amigos para siempre (...) y les adoro desde aquel día. Son mis criaturas favoritas".
Los monstruos y su "poder de sanación"
Para el director natural de Guadalajara, México, estas criaturas "tienen un poder de sanación, cuando la película conecta contigo".
Del Toro entra, con este nombramiento honorífico en Londres, en una distinguida lista en la que se encuentran Elizabeth Taylor, Orson Welles, Thelma Schoonmaker, Martin Scorsese, Tilda Swinton, la propia Cate Blanchett o más recientemente Christopher Nolan y su predecesor, Tom Cruise.
"La única razón por la que la gente está contigo es cuando eres puro, y eso lo soy, el 100 por ciento de lo que ves en las películas soy yo", afirmó en la distendida charla que duró una hora y media.