Los dos ocupantes de un helicóptero alquilado que participaba en la extinción de un incendio en una zona costera de Grecia muerieron este domingo al chocar en el aire con otro aparato, también arrendado y cuyos dos pilotos han resultado heridos, confirmó el Gobierno griego.
Los dos fallecidos son el piloto danés de uno de los helicópteros y el copiloto griego, según anunció el primer ministro de Grecia, el conservador Kyriakos Mitsotakis, en un mensaje en la red social X.
Los medios griegos habían informado previamente que el piloto fallecido era de nacionalidad rumana.
"Expreso mi más profundo pesar por el trágico accidente de los dos helicópteros de extinción de incendios alquilados que se cobró la vida de dos combatientes en primera línea en la lucha contra los incendios, bajo condiciones meteorológicas muy adversas", dijo el jefe del Gobierno en la citada red social.
Los tripulantes del otro aparato involucrado en el choque, un británico y un griego, según el diario Efsyn, fueron trasladados a un hospital con heridas leves.
Vientos muy fuertes
En toda la zona donde fue el accidente el viento sopla con rachas muy fuertes que avivan el fuego y dificultan las tareas de extinción, sobre todo para los medios aéreos.
Varios canales ofrecieron imágenes de cómo los dos aparatos siniestrados vuelan muy cerca hasta que colisionan y uno de ellos se incendia y pierde la hélice principal, desplomándose sobre el suelo.
Los helicópteros, identificados como modelos Bell 124 por algunos medios, participaban en las labores de extinción de un fuego en Psatha, una localidad costera a unos 60 kilómetros al oeste de Atenas.
Los dos aparatos fueron sido alquilados por el Cuerpo de Bomberos y despegaron del aeropuerto militar de Elefsina.
Tras el choque, todos los helicópteros del modelo Bell que participaban en las labores de extinción del incendio en la zona quedaron inmovilizados, de acuerdo con el protocolo, hasta nuevo aviso, en un momento en que el papel de los medios aéreos de extinción es crucial.
Según Skai, los tripulantes eran personal civil que trabaja para empresas privadas que habían alquilado los helicópteros al Gobierno para ser usados en las tareas de extinción.
El pasado miércoles tres bomberos murieron durante las tareas de extinción de dos incendios en la isla de Creta y en el sur del Peloponeso, ya bajo control.
10.000 hectáreas en cuatro días
Unas 10.000 hectáreas han ardido ya y miles de personas han tenido que ser evacuadas debido al incendio declarado hace cuatro días y cuyo frente más oriental se encuentra este domingo a unos 35 kilómetros de Atenas.
Durante la tarde del domingo los esfuerzos de los más de 450 bomberos con 126 camiones y doce aviones y helicópteros cisterna que operan en este fuego se concentraban cerca de las localidades de Agios Nektarios y Krio Pigadi, situadas unos 40 kilómetros al noroeste de Atenas, que se ven amenazadas por las llamas.
"Estamos intentando salvar las viviendas y las infraestructuras del pueblo (de Agios Nektarios)", señaló a la agencia estatal AMNA el alcalde del municipio de Mandra, Armodios Drikos, quien afirmó que aún no se logra controlar el incendio.
El fuego comenzó el pasado jueves en la vecina región de Beocia, donde la situación está ahora bajo control, y se ha ido propagando desde entonces unos 40 kilómetros hacia el este hasta llegar a Ática, donde se encuentra Atenas.
Miles de personas han sido evacuadas de decenas de localidades.
Decenas de bomberos operan también en la isla griega de Cefalonia, en el mar Jónico, donde este domingo se declaró otro fuego que amenaza zonas pobladas.
220 incendios y 33 detenidos
Desde el pasado lunes se declaró en Grecia 220 incendios forestales, según el Cuerpo de Bomberos, muchos de los cuales se propagaron atizados por fuertes vientos.
En los últimos cinco días se ha detenido a 33 personas, treinta acusadas de haber provocado fuegos por negligencia e imprudencia, y tres de forma intencionada.
Dos de los detenidos están vinculados con una red privada de transmisión de electricidad que no funcionó correctamente y generó chispas que provocaron el incendio de Beocia que se propagó después a Ática.
Entre 2017 y 2025 ardieron en Ática 47.000 hectáreas de bosque, el 38 % del terreno forestal total de la región, según el Observatorio Nacional de Atenas.
Los incendios forestales son recurrentes en Grecia, donde en 2023 el fuego quemó más de 170.000 hectáreas (más de 1,2 % del territorio griego), 95.000 de ellas en el incendio de Evros, el peor registrado en Europa.