Al menos 50 personas han muerto y más de 600 han resultado heridas a manos de los soldados franceses en Costa de Marfil, según afirmó un consejero del presidente marfileño Laurent Gbagbo, Alain Toussaint, en una entrevista a la cadena de radio Europe1.
"La masacre de los soldados franceses contra la población civil se eleva a 50 muertos, de ellos 10 sólo en la jornada de ayer (martes)", comunicó Toussaint, que mencionó como fuente la las autoridades de la Cruz Roja presentes en el país africano.
En tanto, Francia decidió enviar varios aviones militares a Abiyán, ciudad más importante del país africano, para repatriar a los residentes franceses (de los 15.000 que viven en esta localidad) que lo deseen, aunque sin proceder a una evacuación generalizada.
De ellos, 1.500 siguen atrincherados en los campos militares franceses para evitar ser atacados por las milicias ultranacionalistas del presidente Gbagbo.
"Abiyán está en una situación de guerra por culpa del Ejército francés, quien, además de sus provocaciones, multiplica los asesinatos contra la población civil", acusó Toussaint. "Tememos que haya comenzado una especie de terrorismo de Estado", añadió el portavoz.
El clima de tensión sigue aumentando en Costa de Marfil, a pesar de las llamadas a la calma de las autoridades francesas, que insistieron en que su presencia en el país de Africa occidental no responde a un intento de querer derrocar al actual jefe de Estado marfileño.
Consejo de Seguridad votará resolución
En tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto votar este miércoles una resolución para presionar al gobierno de Costa de Marfil y los antiguos rebeldes a aplicar el acuerdo de paz alcanzado hace más de un año.
El texto ha sido duramente criticado por el gobierno marfileño, descontento por la celeridad con la que puede ser adoptada esta resolución propuesta por Francia, cuya presencia militar es uno de los factores determinantes en la crisis.
El proyecto de resolución comprende un conjunto de medidas, que sin denominarlas sanciones, tienen todas sus características ya que incluyen un embargo sobre la venta de armas, el bloqueo de los activos en el exterior y la prohibición de viajar a un conjunto de personas.
Francia deseaba que tuviera una aplicación inmediata, pero en vista de las reticencias de algunos países y su deseo de que sea aprobada por unanimidad aceptó esperar hasta el 1 de diciembre.
Si para esa fecha, el Consejo de Seguridad comprueba que las partes en conflicto, es decir el gobierno y los antiguos rebeldes agrupados ahora bajo el nombre de Fuerzas Nuevas (FN), no han aplicado los acuerdos de paz, las medidas entrarán en vigor. (Agencias)