El presidente estadounidense, Donald Trump, y sus asesores ayudaron al senador ultraderechista brasileño Flávio Bolsonaro a huir a Estados Unidos y se espera que favorezcan su residencia permanente.
Según informó este jueves The New York Times, que citó fuentes del Gobierno estadounidense, Bolsonaro está en Florida con un "estatus temporal" migratorio concedido bajo las "órdenes" de Trump "y probablemente se le concederá una residencia permanente más adelante".
El lunes, tras su derrota electoral, Flávio Bolsonaro fue notificado de una orden judicial que le prohibía abandonar el país y le exigía entregar su pasaporte en el marco de una causa por supuesto lavado de dinero.
El excandidato presidencial, su mujer y sus dos hijas atravesaron la frontera de Brasil a Argentina, embarcaron en un avión privado en Puerto Iguazú, hicieron escala en Guayaquil (Ecuador) y aterrizaron este miércoles en Miami (EE.UU.).
El avión privado en el que viajaron los Bolsonaro fue gestionado por un funcionario de comunicaciones de la Casa Blanca llamado Jason Miller, afirmó al diario una persona conocedora de la operación.
"Se espera que el Sr. Bolsonaro solicite en algún momento un estatus de residente permanente de EE.UU., conocido como tarjeta verde (green card)", indicó el reporte, que citó a un funcionario.
También señaló que ese estatus permanente "sería procesado rápido", como ya hizo Washington con el hermano menor del senador, Eduardo.
Eduardo Bolsonaro, que reside en Texas y obtuvo una "aprobación rápida" de su residencia permanente en julio, tiene vínculos cercanos con el Gobierno de Trump y está "en contacto" con Miller, el funcionario que gestionó el transporte del senador.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijo al diario que Bolsonaro y sus familiares "fueron recibidos e inspeccionados" por agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) al llegar a EE.UU. y después fueron puestos en libertad.
Un registro público del Gobierno al que tuvo acceso el Times "sugiere que el Sr. Bolsonaro presentó un pasaporte diplomático cancelado a su llegada", según detalló el artículo.
Derecha brasileña respaldó el resultado electoral y se distancia de Bolsonaro
Los principales partidos de derecha y centro-derecha de Brasil, incluido el Partido Liberal (PL) de Jair Bolsonaro, reafirmaron este jueves su confianza en el sistema electoral y reconocieron la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva, marcando distancia con el candidato derrotado, Flávio Bolsonaro.
El aislamiento del ahora excandidato del Partido Liberal (PL), hijo del expresidente Jair Bolsonaro, dentro de su propio bloque político, se profundizó después de que publicara una carta este miércoles en la que se autodenominó el "verdadero presidente electo de Brasil", una expresión que cambió más tarde por la de "líder".
El propio presidente del PL, Valdemar Costa Neto, manifestó este jueves su desaprobación a la carta y a la postura del excandidato, quien ejerce el cargo de senador hasta el próximo febrero, señalando que la intención ahora es "hacer avanzar al país".
El distanciamiento de sus aliados y de los partidos del mismo espectro político de Bolsonaro había comenzado tras la confirmación de su huida a Estados Unidos.
Este martes, el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, afirmó que es necesario respetar el resultado de las urnas y no descartó la posibilidad de presentarse como candidato en 2030.
Otros partidos que se sumaron a la campaña de Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta, como el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el Movimiento Democrático Brasileño (MDB) y Unión Brasil publicaron notas en sus redes sociales respaldando el compromiso con la democracia.
Partidos de centro, que suelen aliarse con el bloque ganador de las elecciones, también salieron en defensa del Gobierno reelecto.
A pesar de las críticas, los principales aliados de Bolsonaro afirman que el malestar del excandidato sería comprensible dado su favoritismo en las encuestas de intención de voto publicadas antes de la segunda vuelta.
También, algunos de ellos mantienen dudas sobre supuestas interferencias de la justicia electoral en las elecciones, las cuales aseguran que deben ser llevadas ante las instancias correspondientes.