Dos aviones y un carrito de catering: la salida secreta de Trump de Turquía ante una amenaza de Irán
El mandatario abandonó el país tras la cumbre de la OTAN en un operativo que mantuvo engañados durante horas a los periodistas que lo acompañaban.
El mandatario abandonó el país tras la cumbre de la OTAN en un operativo que mantuvo engañados durante horas a los periodistas que lo acompañaban.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó Turquía de forma encubierta tras participar en la cumbre de la OTAN celebrada en julio, luego de que los servicios de inteligencia detectaran una amenaza creíble de Irán contra el Air Force One.
Según reportaron este lunes The New York Times y The Washington Post, citando a altos funcionarios de la Casa Blanca, las autoridades estadounidenses diseñaron un dispositivo de seguridad para evitar que se pudiera identificar en qué aeronave viajaba el mandatario.
De acuerdo con la investigación del Post, Trump embarcó públicamente en el habitual Air Force One, pero minutos después fue trasladado en un camión de catering hasta un carrito de servicio y de ahí a un avión militar C-32A que lo esperaba para el regreso a Estados Unidos.
El Boeing 747 que usa normalmente el mandatario continuó su ruta como señuelo, con periodistas y parte del personal de la Casa Blanca a bordo, quienes desconocían que Trump ya no estaba en la aeronave.
El reportaje precisa que otro avión militar, un C-31A con los radares desconectados, aterrizó junto al Air Force One la noche del 8 de julio en la base aérea británica de Mildenhall, en Suffolk, Inglaterra.
Ese movimiento fue detectado por la cuenta de X @thenewarea51, dedicada al seguimiento de aeronaves militares, cuya información -según reconoció este lunes el periodista del Post Dan Lamothe, uno de los autores de la exclusiva- resultó clave para reconstruir la operación.
El plan fue confirmado al Post por tres fuentes de la Administración estadounidense y mantuvo engañados durante horas a los periodistas que viajan habitualmente con el presidente.
Consultado en su momento sobre el cambio de avión, Trump negó que respondiera a una amenaza iraní y explicó que el nuevo Air Force One volaría al Reino Unido para que militares estadounidenses pudieran conocerlo.
Al ser preguntado directamente si existía una amenaza creíble contra la aeronave presidencial, respondió: "Tengo una amenaza todo el tiempo. Soy el número uno de su lista".