La reciente operación de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura del líder de régimen chavista, Nicolás Maduro, encendió las alarmas en el ámbito de la política exterior y las relaciones internacionales, llevando a una reflexión sobre el fin de una era en la diplomacia global.
En su intervención en El Primer Café de Cooperativa este lunes, Luis Ruz (DC), presidente del directorio de Democracia y Comunidad, afirmó que esta acción no se explica por el tradicional discurso de promoción de la democracia, sino por un pragmatismo geopolítico que prioriza intereses concretos.
"El discurso de Trump luego de la operación (militar), confirmó que más allá de la preocupación por la democracia o la libertad de Venezuela, lo que hubo detrás es más bien la influencia geopolítica y el interés concreto en el petróleo venezolano", advirtió el representante democratacristiano.
La nueva lógica de poder de Washington redefine el concepto de soberanía, convirtiéndola en un "dato subordinado" a los intereses de potencias dominantes, según los expertos. (FOTO: EFE)
Según afirmó, esta postura de Trump representa "abandonar lo que ha sido por décadas la política exterior de Estados Unidos en orden a fortalecer normas, instituciones y consensos multilaterales, para dar paso más bien a una lógica donde el poder se centra o se concentra en la fuerza, en la coerción y en la primacía de los intereses nacionales".
Esta nueva lógica implica que la soberanía nacional "deja de ser un principio inviolable en materia internacional" para convertirse en un "dato subordinado a los intereses de cualquier potencia dominante".
"Se agotaron todos los recursos para que Maduro entregara el poder"
Desde la perspectiva de la fragilidad del sistema internacional, el exsubsecretario Rodrigo Ubilla (RN) señaló que "lo primero que falló es el sistema internacional" en este conflicto, explicando que "el Consejo de Seguridad está bloqueado" por la presencia de potencias, lo que impide una acción multilateral efectiva y abre la puerta a decisiones unilaterales.
De todas maneras, el representante de Libertad y Desarrollo aseguró en El Primer Café que "se agotaron todos los recursos para efectos de que Maduro entregar el poder", lo que, sumado a las violaciones de derechos humanos y la alteración de elecciones, justifica para Estados Unidos la acción judicial.
Ubilla, aunque preocupado por el quiebre del derecho internacional, manifestó su satisfacción por la detención del líder chavista, dadas las "violaciones de derechos humanos" y el éxodo de "750 mil venezolanos registrados en Chile" que "salieron de su país por una situación o humanitaria o persecución política".
Claudio Arqueros, aunque celebra la detención de Maduro, advierte sobre un "nuevo escenario" donde la fuerza prima y la efectividad del derecho internacional se vuelve "decimonónica". (FOTO: EFE)
El proceso de transición y la estrategia de seguridad de EE.UU.
Mientras que Claudio Arqueros (UDI), director de Formación de la Fundación Jaime Guzmán, compartió una visión matizada. Aunque consideró que "es una buena noticia que un dictador, un usurpador de elecciones, esté capturado", reconoció que "la forma no es la que quisiéramos".
Esta situación, para Arqueros, "abre muy claramente un nuevo escenario, un nuevo orden". La gran pregunta es qué pasará con el régimen, y si la prometida "transición pacífica" por Estados Unidos se dará "en paz y hacia la democracia".
Asimismo, advirtió que la ineficacia de los organismos internacionales ha llevado a que la pregunta sobre el respeto del derecho internacional se esté volviendo "decimonónica", en un mundo donde las potencias ejercen su poder "por sobre el derecho internacional".
La captura del líder venezolano, aunque celebrada por algunos como el fin de un dictador, genera cuestionamientos sobre la legalidad y la forma de la intervención. (FOTO: EFE)
Finalmente, Ricardo Solari (PS), presidente del Instituto Igualdad, ahondó en la estrategia de seguridad nacional presentada por el presidente Donal Trump, dando cuenta que en ese documento se describe la posición de EE.UU. en el mundo y se observa un "cambio muy significativo".
La clave, según Solari, es que "la palabra democracia no está escrita" en dicho escrito, ni tampoco hay referencia a temas como el cambio climático. Lo que interesa, en última instancia, es que Venezuela "se alinee con los intereses de Estados Unidos".
Concluyó que esta estrategia terminará "afectando bien severamente la soberanía tanto política como económica de los países del continente".