Dos manifestantes denunciaron públicamente este viernes haber perdido la visión tras ser alcanzados por proyectiles disparados durante una protesta contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), realizada la semana pasada en el sur de California.
Uno de ellos es Britain Rodriguez, de 31 años, quien relató al Los Angeles Times que perdió la visión de un ojo luego de recibir el impacto de un proyectil en el rostro durante una manifestación en la ciudad de Santa Ana, convocada contra las deportaciones de ICE y por el asesinato de Renee Good en Minnesota.
Rodriguez aseguró que los agentes dispararon sin previo aviso. Su pareja, que se encontraba junto a él, también fue alcanzada por una bala en el pecho, aunque resultó ilesa, según su testimonio.
El caso se suma al de Kaden Rummler, un joven de 21 años que también perdió la visión de un ojo durante el mismo operativo policial, ocurrido en el contexto de las protestas.
En una declaración difundida esta semana, Rummler relató que temió morir desangrado mientras suplicaba asistencia médica a un agente tras ser herido.
De acuerdo con su testimonio, los médicos encontraron fragmentos de plástico y vidrio incrustados en su cráneo y extrajeron de su ojo una pieza de polímero del tamaño de una moneda de cinco centavos.
La secretaria adjunta del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, negó las acusaciones formuladas por Rummler y restó gravedad a las lesiones denunciadas.
Las manifestaciones se multiplicaron tras la muerte de Good, lo que llevó al estado de Minnesota y a las ciudades de Mineápolis y Saint Paul a presentar demandas contra la administración del presidente Donald Trump para frenar las redadas y el despliegue masivo de agentes federales.
Trump ha advertido que podría activar la Ley de Insurrección, que permite el uso del Ejército para controlar disturbios civiles, una amenaza que ya ha reiterado en respuesta a protestas migratorias en ciudades como Los Ángeles, Portland y Chicago.