El socialista José Luis Rodríguez Zapatero se convirtió este martes en el primer expresidente del gobierno español imputado, en el marco de un caso de tráfico de influencias relacionado con la aerolínea Plus Ultra, en el que un juez cifró en unos 2 millones de euros los presuntos beneficios que habrían recibido él y su entorno.
En el auto de imputación, el magistrado de la Audiencia Nacional española José Luis Calama apunta a la "existencia de una trama organizada de ejercicio ilícito de influencias, liderada por él (Zapatero)", cuyo objetivo es "la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra".
El caso trata de una posible influencia dirigida a que se aprobase la ayuda pública de 53 millones de euros para rescatar a la aerolínea española, en la que supuestamente empresas e individuos cobraron comisiones ilegales.
Este caso había sido archivado, pero fue reabierto en 2024, cuando la fiscalía anticorrupción descubrió que el dinero del rescate podría haber sido utilizado para blanquear dinero proveniente de operaciones presuntamente corruptas relacionadas con altos funcionarios de Venezuela.
Casi 2 millones en ganancias
Zapatero, miembro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y presidente del gobierno de 2004 a 2011, fue imputado por tres delitos -organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental- y el juez cuantifica los beneficios en 1,9 millones de euros (poco más de 2 mil millones de pesos chilenos), repartidos entre diferentes empresas.
El auto indica, por ejemplo, que Análisis Relevante -propiedad de Julio Martínez Martínez, amigo de Zapatero y cliente de Plus Ultra- "habría remitido 490.780 euros (casi 517 millones de pesos) a José Luis Rodríguez Zapatero y 239.755 euros (más de 252 millones de pesos) a Whathefav", la empresa de sus hijas.
Asimismo "el Gate Center (un think tank) habría enviado 352.980 euros (casi 372 millones de pesos) a José Luis Rodríguez Zapatero y 171.727 (casi 181 millones de pesos) euros a Whathefav", y las "sociedades del grupo Thinking Heads (de relaciones públicas) habrían remitido 681.318 euros (más de 717 millones de pesos) a José Luis Rodríguez Zapatero y 12.297 euros a Whathefav".
Todo ello mediante una presunta "trama organizada de ejercicio ilícito de influencias, estructuralmente organizada y liderada por José Luis Rodríguez Zapatero, que habría puesto sus contactos personales y su capacidad de acceso a altos cargos de la Administración al servicio de terceros interesados en obtener decisiones favorables".
El juez también aprecia indicios de un posible delito de blanqueo, especialmente en lo relativo a la creación de sociedades instrumentales en jurisdicciones de baja transparencia.
Intermediario clave en la venta de petróleo en Venezuela
Por otro lado, el auto de Calama -al que tuvo acceso EFE- también apunta a la "influencia determinante" de Rodríguez Zapatero, con acceso a "personas situadas en los más altos niveles de responsabilidad política", para la compraventa de petróleo en Venezuela.
Una red de la que Zapatero era, según el juez, "núcleo decisor y estratégico" y que utilizaba su "intervención directa" en operaciones internacionales de alto valor económico, como las relativas al coque de petróleo (un residuo final del refinamiento del petróleo que se usa como combustible de bajo coste), oro o compraventa de acciones o divisas.
El magistrado llama la atención sobre la intervención de dos empresarios, Domingo Arnaldo Amaro Chacón y Guillermo Alfredo Amaro Chacón, administradores de Inteligencia Prospectiva, sociedad que operaba como punto de entrada de fondos extranjeros a la red, simulados como ampliaciones de capital, que posteriormente se distribuían a otras compañías como Análisis Relevante, Gate Center y la ya mencionada What The Fav.

Agentes registraron el despacho de Zapatero y tres empresas, una de ellas de sus hijas, tras la imputación contra el expresidente. (Foto: EFE)
De unos mensajes hallados en el teléfono de Julio Martínez, amigo y considerado "lacayo" de Zapatero por los responsables de Plus Ultra, se deduce que, para acceder a la operativa de compraventa de petróleo, los potenciales compradores debían "canalizar necesariamente la gestión a través de la red de influencia articulada" y dirigirse al expresidente mediante la preceptiva "letter of intent" (carta de intención, en inglés).
Finalmente, estos remiten la carta en la que constan los datos de contacto de Zapatero y la dirección postal designada para su envío, lo que evidencia, según el juez, la "participación e influencia determinante" de Zapatero, que dispone de "acceso directo a personas situadas en los más altos niveles de responsabilidad política".
Otro mensaje -"Debemos tener claro qué vamos a ofertar. Esta es una empresa que depende del Partido Comunista Chino"- revela para Calama "la implicación o participación de actores de relevancia estatal en la operativa del negocio, reforzando la conclusión de que la actividad descrita transciende con mucho el ámbito propio de una transacción mercantil ordinaria".
Zapatero dijo que "jamás" hizo gestiones y el gobierno lo defendió
Tras su imputación, el expresidente aseguró que "jamás" hizo gestiones ante ninguna "administración pública ni sector público en relación con el rescate" de la aerolínea Plus Ultra.
"Toda mi actividad pública y privada se ha desarrollado siempre con absoluto respeto a la legalidad", garantizó en un video enviado a los medios después de recibir este martes una notificación de la Audiencia Nacional española citándolo como investigado para el próximo 2 de junio.
El político español expresó su disposición "por supuesto" a colaborar con la justicia, pero reiteró que "jamás" ha tenido ninguna sociedad mercantil, "ni en España ni fuera de España", ni directamente ni a través de terceros, ni ha participado en ninguna operación de ese tipo.
En paralelo, el actual presidente de España, Pedro Sánchez, salió a defender el "buen nombre" de Zapatero y se mostró tranquilo y con confianza en la justicia, mientras que la oposición pide la comparecencia urgente de Sánchez.
En un mensaje dirigido a los miembros de la Ejecutiva del PSOE, al que tuvo acceso EFE, Sánchez reconoció que son "momentos duros" para el partido y que "con todo, hoy más que nunca" los socialistas deben reafirmarse en su tarea "de seguir luchando por hacer avanzar" el país, pero a la vez defender el "buen nombre de un compañero, el presidente Zapatero, que tanto bien hizo y hace a favor de la causa socialista".
La vocera del gobierno español, Elma Saiz, confió en que se "haga justicia" y recordó que la investigación a Plus Ultra comenzó con una denuncia de una organización "ultra, Manos Limpias".