Un caza italiano Eurofighter Typhoon derribó un dron sobre el espacio aéreo de Letonia, que ya había sido desviado por Rusia y que se sospecha pertenecía a Ucrania, país que efectuó un ataque masivo con más de medio centenar de vehículos aéreos no tripulados contra Ust-Luga, el mayor puerto en el Báltico y uno de los mayores rusos.
Según un portavoz de la OTAN, la alerta se activó cerca de las 4:00 horas de la madrugada y se ordenó el despegue de emergencia de dos aviones de combate, uno de los cuales derribó el dron.
Junto a los cazas de la Aeronautica Militare también despegaron dos aviones de combate F-16 de bandera turca.
Tras el derribo, se desplegó un amplio operativo en terreno para buscar los fragmentos del dron e identificar el origen del aparato, que habría desviado su rumbo gracias a las medidas de guerra electrónica de Rusia, de acuerdo a las Fuerzas Armadas letonas.
En redes sociales, el primer ministro letón, Andris Kulbergs, dio las gracias a las Fuerzas Armadas del país y a los aliados de la OTAN por su acción profesional y operativa al destruir el dron, pero rehusó especular sobre su procedencia.