Ucrania informó de que un dron ruso que impactó este domingo contra el depósito de combustible nuclear gastado cerca de la central nuclear de Chernóbil, sin provocar peaks de radiación, también dañó un edificio utilizado por el personal del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
"La explosión destruyó parcialmente el edificio de recepción de contenedores. La onda expansiva también dañó edificios vecinos, incluido un edificio utilizado por representantes del OIEA", informó el Ministerio de Asuntos Exteriores.
El comunicado subraya que tales acciones crean "riesgos inaceptables para la seguridad nuclear" y también demuestran el "desprecio absoluto de Rusia por el Estatuto del OIEA, las normas de seguridad pertinentes y las directrices del Organismo".
Ucrania informó a la Secretaría del OIEA sobre el ataque e insistió en su "evaluación clara" en el contexto de la reunión de la Junta de Gobernadores del OIEA, que comienza el 8 de junio de 2026 en Viena.
Hizo un llamamiento a los Estados, las organizaciones internacionales, las empresas y las instituciones financieras para que "reduzcan la cooperación con la industria nuclear rusa, se abstengan de emprender nuevos proyectos con Rusia en este ámbito y aumenten la presión de las sanciones sobre el sector nuclear ruso".
OIEA: Atacar un instalación de combustible nuclear en Chernobil es "jugar con fuego"
El director general del OIEA, Rafael Grossi, calificó de "extremadamente preocupante" el ataque con dron contra una instalación de almacenamiento de combustible nuclear usado cerca de la central ucraniana de Chernóbil y advirtió de que se trató de una "situación límite" para la seguridad atómica.
"Atacar una instalación que alberga grandes cantidades de material nuclear es jugar con fuego y nunca debe ocurrir", afirmó el argentino, quien anunció que el organismo seguirá investigando lo sucedido.
Tras inspeccionar el lugar, un equipo del OIEA confirmó que el ataque causó daños estructurales importantes en parte del edificio de recepción de combustible, incluida una oficina de esa agencia de la ONU en esas instalaciones.
Los expertos observaron desperfectos en la fachada, paredes y escaleras, además de cristales rotos, ladrillos desprendidos y otros restos esparcidos por la zona, según informó el OIEA en X.
Pese a la magnitud de los daños, los inspectores verificaron que los niveles de radiación permanecían dentro de la normalidad, por lo que el incidente no provocó contaminación radiactiva.
Según el OIEA, en el momento del ataque el combustible nuclear gastado estaba almacenado en contenedores situados a varios cientos de metros del edificio alcanzado, mientras que otros depósitos más próximos se encontraban vacíos.
El organismo indicó que todavía no está claro cuándo podrá reanudarse la recepción de combustible procedente de las centrales nucleares ucranianas en funcionamiento.