El Parlamento francés inició este martes la discusión de una propuesta de ley para eliminar del Código Civil el llamado "deber conyugal", una interpretación que asocia el matrimonio a la obligación de mantener relaciones sexuales.
Aunque esta obligación dejó de existir formalmente en los años 90, una interpretación heredada del Código Civil de 1804 permitió que algunos tribunales siguieran asociando la "comunidad de vida" matrimonial con un supuesto deber sexual, pese a que la ley establece que toda relación sin consentimiento, incluso entre esposos, constituye una violación.
No obstante, algunos tribunales siguieron considerando la falta de relaciones sexuales como causal de divorcio. Uno de esos casos llevó a Francia a ser condenada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el año 2020, tras una sentencia que atribuyó la responsabilidad del divorcio a una mujer que se negó a mantener relaciones sexuales durante diez años.
La mujer había solicitado el divorcio alegando violencia doméstica, acusaciones que el marido negó, utilizando la falta de relaciones para obtener ventajas legales. En 2024, el tribunal de Estrasburgo falló contra Francia, subrayando que "el matrimonio no puede asimilarse al consentimiento de las relaciones sexuales".
En ese contexto, los diputados Paul Christophe, del centro, y Marie-Charlotte Garin, del Partido Ecologista, presentaron una proposición de ley que ya superó el trámite en comisiones y comenzó su discusión en el pleno. La iniciativa busca establecer de manera explícita que la "comunidad de vida matrimonial no crea ninguna obligación para los esposos de mantener relaciones sexuales".
Con esta ley, sus autores persiguen un cambio de paradigma en el matrimonio, un cambio de paradigma en el matrimonio, en un contexto en el que la mitad de las mujeres francesas reconoce haber mantenido relaciones sexuales no deseadas, aunque solo el 14 por ciento identifica estas situaciones como una violación.