Ministro iraquí afirmó que Husein no será condenado si no hay pruebas en su contra
El titular de Justicia ed Irak dijo que Sadam obtendrá "inmediatamente" su libertad en caso que el tribunal iraquí que lo juzga no logre respaldar las acusaciones.
El titular de Justicia ed Irak dijo que Sadam obtendrá "inmediatamente" su libertad en caso que el tribunal iraquí que lo juzga no logre respaldar las acusaciones.
El ministro de Justicia de Irak, Malek Dohan al Hasan, señaló que el ex presidente Sadam Husein recuperará su libertad "inmediatamente" si no hay pruebas concluyentes en su contra. En una entrevista publicada por el diario árabe internacional Asharq al Awsat, el miembro del Gobierno provisional aclaró que el tribunal a cargo del caso puede decidir si Sadam puede ver a su familia.
"Sadam Husein será puesto en libertad inmediatamente en caso de que no se dispongan de las pruebas que respalden las acusaciones que se le imputan", recalcó Hasan, quien declinó referirse a si el ex líder iraquí puede ser condenado a muerte, pues -señaló- eso depende de las pruebas que se presenten en su contra.
Respecto a quienes cuestionaron la legalidad del tribunal ante el que compareció Husein el jueves 1 de julio, el ministro indicó que "es el punto de vista de quienes sólo desean la publicidad".
Hasan se refería al abogado jordano Mohamed Rashdan, que encabeza un equipo de 20 juristas que anunciaron su determinación de viajar a Irak para asumir la defensa del ex mandatario iraquí.
El titular de Justicia explicó que para que cualquier abogado extranjero tenga derecho a defender a Sadam se requiere de un permiso de la Unión Iraquí de Abogados, "pero la verdad es que hasta ahora nadie lo ha solicitado".
"Sadam tiene el derecho como cualquier acusado de contratar abogados iraquíes, yo recuerdo los nombres de varios letrados iraquíes partidarios de él que podrían asumir su defensa", añadió Salah.
El depuesto presidente de Irak y 11 altos cargos de su régimen comparecieron ante un juez del Tribunal Especial Iraquí, quien les comunicó los cargos que pesan en su contra.
Entre las acusaciones figuran crímenes contra los kurdos del norte de Irak, por las matanzas de Halabya (1988), y la opresión de las revueltas kurdas y chiíes (1991). Otro cargos están relacionados con la guerra contra Irán (1980-88) y la invasión de Kuwait, en 1990. (EFE)