Más de 20 personas perecieron por ataques de la insurgencia en Irak
Cerca de 18 guardias civiles iraquíes, calificados como colaboracionistas por los rebeldes, perecieron en un atentado con auto bomba en la localidad de Balad.
Cerca de 18 guardias civiles iraquíes, calificados como colaboracionistas por los rebeldes, perecieron en un atentado con auto bomba en la localidad de Balad.
Alrededor de una veintena de personas, entre ellas un soldado estadounidense y 16 guardias nacionales iraquíes, murieron en el inicio del año nuevo en Irak, víctimas de varios ataques perpetrados por grupos de insurgentes.
El atentado más cruento ocurrió esta mañana cerca de la conflictiva ciudad de Balad, ubicada a setenta kilómetros al norte de Bagdad, en pleno "triángulo sunita", corazón de la insurgencia en Irak.
Al menos 16 guardias nacionales iraquíes perdieron la vida en una carretera secundaria cuando un supuesto suicida al volante de un auto bomba hizo estallar la carga cerca de un autobús, informaron fuentes estadounidenses.
Según la oficina de información de la Primera División de Infantería de EE.UU. con sede en la vecina localidad de Tikrit, el automóvil explotó cuando el autobús circulaba por las cercanías de un acuartelamiento de las Fuerzas Multinacionales.
El incidente segó la vida, asimismo, de una mujer civil que se hallaba en ese instante en la citada carretera y causó heridas a más de una decena de personas.
Entre los heridos, que fueron trasladados al hospital general de la vecina y también conflictiva localidad de Samarra, hay cuatro agentes iraquíes, todos ellos también miembros del 203 Batallón de la Guardia Nacional con base en esa zona.
Las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes y los funcionarios del Gobierno interino se han convertido en uno de los objetivos preferidos de los grupos de insurgentes en Irak, que los tachan de "colaboracionistas".
Al menos 30 personas, entre civiles y policías, murieron el pasado martes en el barrio bagdadí de Ghazaliya en una trampa tendida por los insurgentes en el interior de una vivienda, donde supuestamente se escondían mercenarios "no iraquíes".
Estados Unidos y el Gobierno interino iraquí confían en que esta violencia diaria pueda ser controlada antes de la celebración de los comicios generales, previstos para el próximo 30 de enero.
Algunos grupos iraquíes han pedido, sin embargo, que se retrase la fecha de la consulta, ya que el país sufre incidentes violentos casi a diario.
Uno de esos incidentes segó la vida este domingo de dos iraquíes y causó heridas a más de una decena cerca de la localidad de Abu Ghraib, a unos 25 kilómetros al oeste de Bagdad.
Según el relato de la Policía local, un artefacto de fabricación artesanal hizo explosión al paso de un convoy militar norteamericano en la carretera que une Bagdad con esta localidad, desafortunadamente famosa por albergar la cárcel del mismo nombre, escenario de las torturas estadounidenses a presos iraquíes.
Los soldados norteamericanos respondieron abriendo fuego en todas las direcciones, lo que causó la muerte de dos iraquíes y heridas a una decena, explicaron las fuentes.
La información no ha sido confirmada ni desmentida por el mando militar estadounidense y asimismo se desconoce si hubo víctimas norteamericanas.
El mando militar en Bagdad informó, sin embargo, de la muerte de un soldado en un atentado similar perpetrado el sábado en un área no determinada del norte de Bagdad.
El uniformado, miembro de las Fuerzas Especiales del Ejército de Estados Unidos, patrullaba en un convoy cuando hizo explosión un artefacto de fabricación artesana camuflado en un arcén.
En el incidente también resultó herido un segundo soldado, comunicó el mando militar, sin facilitar más detalles.
Con esta nueva muerte asciende a 1.326 el número de uniformados de Estados Unidos fallecidos en combate o accidentes en Irak desde que en marzo de 2003 comenzara la invasión y posterior ocupación de este país. (EFE)