Las autoridades iraníes restringieron este jueves el acceso al internet global sin permitir conexiones o servicios de fuera del país, en un aparente intento por controlar las protestas que sacuden Irán desde hace 12 días.
La plataforma NetBlocks, que supervisa el tráfico y la censura en internet, señaló en X que las métricas muestran que Irán se encuentra en un "apagón" de internet "a nivel nacional" y agregó que el incidente llega tras "una serie de medidas de censura digital" tomadas contra las protestas que se están dando por todo el país, medidas que "obstaculizan" el derecho a comunicarse en un momento "crítico".
EFE pudo comprobar que desde primera hora de la tarde dejó de ser posible conectarse a páginas de fuera de Irán, y las VPN (red privada virtual) que se utilizan habitualmente para acceder a aplicaciones bloqueadas en el país, como WhatsApp o Telegram, no funcionaban.
El bloqueo de internet llegó en el duodécimo día de unas protestas que arrancaron por la mala situación económica que atraviesa Irán, pero que han ido adquiriendo un cariz político y se han extendido ya a 111 ciudades del país.
En la zona norte de Teherán, la capital de Irán y donde estallaron las protestas el 28 de diciembre, los comercios y los cafés estaban cerrados en la tarde de este jueves, y apenas había transeúntes por las calles, en contraste con la gran presencia de policía motorizada y antidisturbios.
Con las calles vacías, las protestas en torno a las 20.00 horas locales (16:30 GMT) se trasladaron a las ventanas de las casas, desde donde se gritaron eslóganes como "Muerte a Jameneí,Muerte a la República Islámica" o "Esta es la última batalla, Pahlaví volverá".
Las protestas estallaron el 28 de diciembre en Teherán, impulsadas inicialmente por comerciantes y sectores económicos afectados por el deterioro de la situación económica, el desplome del rial y la elevada inflación.
Irán atraviesa una profunda crisis económica, con una inflación anual superior al 42% y una inflación punto a punto que en diciembre superó el 52% respecto al mismo mes del año anterior, marcada por las severas sanciones de Estados Unidos y la ONU contra el país por su programa nuclear.
El Gobierno iraní ha venido anunciando desde el día 28 modestas ayudas económicas que no han logrado detener las protestas, como tampoco lo han conseguido las amenazas de las autoridades hacia manifestantes.
Al menos 45 manifestantes han muerto en 12 días de protestas en Irán, según ONG
Al menos 45 manifestantes, incluidos ocho niños, han muerto y cientos más resultado heridos en los primeros 12 días de la nueva ronda de protestas a nivel nacional en Irán, según la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo.
Solamente el miércoles murieron 13 manifestantes, de acuerdo con la organización, que asegura además que el número de personas detenidas en relación a las protestas supera ya las 2.000.
Según un comunicado de la ONG, las fuerzas iraníes han utilizado munición real para reprimir las protestas y han llevado a cabo detenciones masivas y generalizadas en algunas ciudades.
IHRNGO considera que el uso de armas militares constituye "un crimen internacional" y hace un llamamiento "a una respuesta inmediata" de la comunidad internacional.
"La evidencia muestra que la magnitud de la represión se vuelve más violenta y extensa cada día. Las Naciones Unidas y la comunidad internacional tienen la responsabilidad de actuar de manera decisiva, dentro del marco del derecho internacional, para prevenir la matanza masiva de manifestantes", señaló el director de la ONG, Mahmud Amiry-Moghaddam.
Muchos iraníes quieren una democracia pero temen una intervención de EE.UU.
En medio de las mayores protestas contra la República Islámica en tres años, muchos iraníes que desean un cambio político observan con preocupación las amenazas de intervención del presidente estadounidense, Donald Trump, después de que este dijera que, "si Irán dispara y asesina violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, Estados Unidos acudirá a su rescate".
Ese es el caso de la diseñadora gráfica de 34 años Maryan, quien reconoce a EFE que tiene miedo de que el mandatario norteamericano lleve a cabo sus amenazas y ataque el país: "Tengo la sensación de que vivimos en un polvorín".
Esta vecina de Teherán quiere que cambie el sistema político iraní a una democracia, pero no a cualquier precio. "No estoy de acuerdo con una intervención militar de Estados Unidos para un cambio de régimen, sobre todo porque en la rueda de prensa que dio Trump tras la captura del presidente venezolano dejó claro que realmente no le importan los venezolanos y que lo que a él le interesa es el petróleo de Venezuela", explica.
Maryan recuerda como Trump ha apartado a la opositora venezolana Maria Corina Machado: "No quiero que nos pase lo mismo: que nos impongan a alguien o que quiten a (líder supremo Alí) Jameneí para reemplazarlo por otra figura".
El traductor de español Reza tampoco confía en "Trump ni en ningún político extranjero" y además considera que ataques estadounidenses podrían poner fin a las protestas.
"Que la comunidad internacional apoye las protestas está bien, pero una guerra no nos beneficiaría ahora", dice a EFE Reza, quien ha participado estos días en las movilizaciones ante la falta de "esperanzas". "Como ocurrió en la guerra de junio, todos primero pensarían en salvar sus vidas e irse a un lugar seguro, y las calles quedarían vacías", opina.
Reza hace referencia a la llamada Guerra de los 12 días del pasado junio entre Irán e Israel, país que bombardeó a diario instalaciones militares, civiles y nucleares iraníes, y en la que Estados Unidos participó con ataques a las tres principales plantas atómicas del país persa.
En ese conflicto, Washington y Tel Aviv llegaron a hablar de un "cambio de régimen" en la República Islámica pero los iraníes no se echaron a las calles y en lugar de ello buscaron lugares seguros lejos de las centros urbanos para evitar los bombardeos diarios, como dice Reza.