Irán propuso a Estados Unidos una suspensión temporal de su programa de enriquecimiento de uranio por cinco años, durante las negociaciones celebradas el fin de semana en Islamabad, de acuerdo con The New York Times.
Según funcionarios iraníes y estadounidenses citados por el medio, Teherán planteó detener estas actividades por un periodo de hasta cinco años, en respuesta a la exigencia de Washington de una suspensión mucho más prolongada, de alrededor de dos décadas, una propuesta que fue rechazada por la parte estadounidense.
Además, Irán insistió en mantener dentro de su territorio las reservas de uranio altamente enriquecido, en desacuerdo con la solicitud de Estados Unidos de retirarlas del país, pero ofreció como alternativa reducir significativamente su nivel de enriquecimiento para impedir su uso inmediato en la fabricación de armas nucleares.
No obstante los funcionarios, citados bajo anonimato por el rotativo, advierten que esta opción mantiene ciertos riesgos, ya que el material, aunque diluido, podría ser reprocesado en el futuro hasta alcanzar niveles aptos para uso militar, lo que sigue siendo un punto de fricción clave entre ambas partes.
Mientras tanto, se detalló que existe sobre la mesa la posibilidad de una nueva ronda de negociaciones presenciales, aunque por ahora no se ha concretado ningún plan, en medio de diferencias persistentes sobre los términos de un eventual acuerdo.
Vance negó que las negociaciones con Irán hayan sido un fracaso total
El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, aseguró este lunes que las negociaciones con Irán no fueron un fracaso total e insistió en que "han avanzando mucho" a la espera de que Irán acepte los puntos clave de sus peticiones.
"No digo simplemente que las cosas hayan ido mal. También creo que algunas cosas han ido bien", respondió en una entrevista con la cadena Fox News sobre los resultados de su mediación en las negociaciones realizadas en Islamabad, Pakistán, el fin de semana.
"La gran incógnita ahora es si los iraníes aceptarán o no los puntos clave que necesitamos para seguir adelante", concluyó el vicemandatario.
Durante la misma intervención, Vance dijo que Irán mostró cierta flexibilidad, pero "no cedió lo suficiente".
Respecto a la posibilidad de nuevas conversaciones, indicó que la pregunta debería plantearse a los iraníes.
El vicepresidente reconoció la reapertura del estrecho de Ormuz como un punto clave para alcanzar un acuerdo, aunque decidió dejar recaer la responsabilidad de este hecho sobre Teherán, diciendo que está en sus manos "hacerlo realidad".