Al menos tres militares estadounidenses han muerto y otros cinco han resultado gravemente heridos durante la operación "Furia Épica", lanzada para acabar con el régimen iraní, informó este domingo el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom).
En un comunicado, el Centcom no ofreció detalles sobre cómo se produjeron los fallecimientos ni precisó el lugar, después de que Irán atacara varias bases estadounidenses en Medio Oriente en represalia por el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel en el que murió el líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí.
Según el Ejército, hasta las 09:30 horas de Washington (11:30 en Chile) "tres militares estadounidenses han muerto en acción y cinco han resultado gravemente heridos como parte de la operación 'Furia Épica'".
"Varios otros sufrieron heridas leves por metralla y conmociones cerebrales y están en proceso de reincorporarse al servicio. Las operaciones de combate importantes continúan y nuestro esfuerzo de respuesta sigue en marcha", añadió.
El Centcom explicó que, por respeto a las familias, no revelará las identidades de las víctimas hasta que hayan transcurrido 24 horas desde la notificación a sus allegados.
Los bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán comenzaron el sábado, cuando murió el ayatolá junto a buena parte de la cúpula militar iraní, y han continuado este domingo con varias oleadas de ataques sobre Teherán.
Irán ha prometido vengar la muerte de Jameneí y, hasta el momento, ha atacado Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait, entre otros aliados de Washington donde la potencia norteamericana mantiene bases militares.
Trump, que se encuentra en su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida, anunció en la madrugada del sábado el lanzamiento de esta operación, cuyo objetivo es derrocar el régimen iraní, pese a que Washington y Teherán mantenían negociaciones para un nuevo pacto nuclear.
El mandatario estadounidense, que hizo campaña en 2024 con la promesa de mantener a Estados Unidos alejado de guerras exteriores, reconoció en su anuncio que podría haber bajas de "valientes héroes estadounidenses".
La oposición demócrata denuncia no haber sido informada previamente del ataque y acusa al Gobierno de haber iniciado una guerra encubierta sin la autorización del Congreso, órgano que tiene la potestad de aprobar una intervención bélica en el exterior.