El canciller turco, Hakan Fidan, afirmó que Israel es "un problema para el mundo"; "una carga que la humanidad ya no puede soportar".
Entrevistado por el canal de noticias CNNTürk, el responsable de la diplomacia turca escaló la tensión verbal con su otrora país aliado y lo señaló, "según la opinión unánime de la comunidad internacional", como "un factor de desestabilización".
"Es un elemento perturbador: un país que, lamentablemente, lleva consigo inestabilidad, opresión, derramamiento de sangre y masacres allí donde va, gobernado por una banda de irresponsables", dijo Fidan, cuya nación mantuvo durante décadas estrechas relaciones diplomáticas y comerciales con Israel.
Las relaciones están en un punto mínimo desde el ataque terrorista del grupo palestino Hamás el 7 de octubre de 2023, que dejó 1.200 muertos y 250 secuestrados; y la respuesta militar israelí en Gaza, con más de 73.000 palestinos muertos y 173.500 heridos.
Según Fidan, Israel está buscando ahora un nuevo enemigo para reparar su "deteriorada imagen internacional", luego de haber agotado el discurso del Holocausto.
"Debido al Holocausto, Israel era una carga para la conciencia de Europa, e Israel explotó eso al máximo y por eso existía una tolerancia ilimitada hacia Israel. Ahora vemos que esa tolerancia está desapareciendo", advirtió.
Destacó, como ejemplos, el creciente debate dentro de la Unión Europea (UE) sobre la adopción de una postura más firme frente al Gobierno de Benjamín Netanyahu y sus aliados extremistas y ultranacionalistas.
"No creo que las cosas vayan a seguir siendo tan fáciles para ellos de ahora en adelante. Ya no están en condiciones de continuar como antes. Han llegado al final del camino. Israel se ha disparado en el pie y Netanyahu ha hecho el mayor daño a su propia sociedad", afirmó, asegurando que el Estado hebreo "es el problema del mundo".
Erdogan niega el genocidio armenio
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, criticó esta misma semana a Israel por haber reconocido el genocidio armenio, perpetrado durante la Primera Guerra Mundial por el Imperio otomano, antecesor legal de la actual República de Turquía.
El mandatario islamista, acusado por la oposición de gobernar de forma cada vez más autoritaria, dijo que Turquía ignoraría las acusaciones de lo que describió como una "red de asesinatos" con "la sangre de 75.000 gazatíes en sus manos".
"No hay genocidio en nuestra historia. Nuestra gloriosa historia de miles de años contiene únicamente justicia y compasión", dijo Erdogan.
"Nuestra historia incluye la virtud de proteger a quienes huían de la persecución nazi. Quienes difaman a Turquía para encubrir su propia barbarie en Gaza lo saben mejor que nadie", agregó.
Según historiadores y numerosos países occidentales, hasta 1,5 millones de armenios murieron a partir de 1915 en maltratos y deportaciones masivas ordenadas por las autoridades otomanas.
Desde hace décadas, Turquía rechaza calificar esos hechos como un "genocidio" y sostiene que se trató de "acontecimientos trágicos" en el contexto de la Primera Guerra Mundial.
Dt-jk/ah
TXT