Dirección palestina suspendió visita a Arafat tras polémica con su esposa
Suha Arafat acusó a Abú Alá y Abú Mazen de conspirar y de querer "enterrar en vida" a su marido, quien es atendido en un hospital parisino.
Suha Arafat acusó a Abú Alá y Abú Mazen de conspirar y de querer "enterrar en vida" a su marido, quien es atendido en un hospital parisino.
Los tres dirigentes palestinos que iban a viajar a París a visitar al presidente Yaser Arafat aplazaron, en al menos un día, el viaje, tras la polémica que se generó con la esposa del líder palestino, Suha.
El primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Ahmed Qurea (Abú Alá); su antecesor, Mahmud Abás (Abú Mazen), y el titular de Asuntos Exteriores, Nabil Shaat, debían llegar este lunes a la capital francesa para visitar al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y reunirse con las autoridades francesas.
Pero Suha Arafat acusó a Abú Alá y Abú Mazen de conspirar y de querer "enterrar en vida" a su marido, y advirtió que tendrían que obtener su permiso para visitarlo.
"Yaser Arafat no es propiedad privada de Suha", respondió el ministro palestino Sufian Abu Zaida. "El pueblo palestino no la conoce. No ha visto a su marido en los tres años que dura la Intifada", añadió.
"Desde hace tres años esta señora pasea por París y no es capaz de renunciar ni una semana a comer en los mejores restaurantes para visitar a su marido", enfatizó Abu Saida.
Un alto responsable de la delegación que acompañó a Arafat a París afirmó, pidiendo el anonimato, que la visita de los tres dirigentes apuntaba a permitirles "conocer el verdadero estado de salud de Arafat", sobre lo cual circulan informaciones contradictorias desde hace días.
El titular francés de Asuntos Exteriores, Michel Barnier, había previsto una entrevista con los tres dirigentes palestinos esta tarde, según había explicó el pasado domingo "para continuar el diálogo que ya mantuve con ellos", y decirles lo mismo que a Arafat cuando lo vio por última vez, el pasado 29 de junio.
Barnier quería transmitir el mensaje de que se debe reorganizar los servicios de seguridad de la ANP, y "luchar contra la corrupción y contra todas las formas de terrorismo".
La ministra francesa de Defensa no quiso hablar del estado de salud de Arafat y respecto a la política de información de los responsables del hospital militar de Percy, en las afueras de París, donde está ingresado desde el pasado día 29 subrayó que "aplican pura y simplemente las reglas deontológicas de cualquier médico".
"Hacen comunicados que son perfectamente exactos, pero está también el derecho al secreto médico que se aplica a Arafat como a cualquiera", comentó Alliot-Marie. (EFE)