El geógrafo de la Universidad Católica Marcelo Lagos alertó en Cooperativa que el doble terremoto ocurrido en Venezuela pone el foco en "la peligrosidad que revierte el movimiento telúrico superficial o cortical", que en Chile "aparece de forma recurrente conectado con la falla de San Ramón".
"En rigor, es un terremoto todavía un poco huérfano en nuestra legislación, porque son de magnitudes no tan grandes como las que conmueven a todo Chile; pero, por su escasa profundidad y lo somero de su foco, son muy peligrosos", advirtió el experto.
"Yo no pongo en duda de que un evento de esas características, un (temblor grado) 7,5 a 10 kilómetros de profundidad, probablemente en edificios de larga data podría generar daño estructural sustantivo también (en nuestro país)", indicó Lagos.
Si bien "Chile está avanzando y hay aprendizajes significativos cada vez que hay grandes terremotos -y eso ha permitido tener una gobernanza sísmica que nos da garantías de que las estructuras no colapsan en general y que no se cobran vidas sustantivas como en otros países del mundo-, nuestra norma está diseñada principalmente para los grandes eventos interplaca que ocurren en zona costera: el terremoto 8,8 de 2010, el 8,1 de Iquique-Pisagua el 2014 y el 8,4 de Illapel en 2015", explicó el académico UC.
Por lo tanto, Lagos llamó a "no solamente entender la sísmica o la fiscalización del problema, sino que también entender cómo convivimos con este tipo de escenarios. En este caso, por ejemplo, la falla de San Ramón hoy día en Chile sigue siendo huérfana en el Plan Regulador Metropolitano de Santiago de uso de suelo y, por ende, también en los planes reguladores, y se sigue urbanizando sobre ella", alertó.
"La información que la ciencia revela, donde existen claramente fallas activas identificadas en áreas cercanas u ocupadas con asentamientos urbanos concentrados, debería ciertamente hacer reflexionar la toma de decisiones de usos de suelo, densidad e infraestructura crítica (...). La idea es no ser sorprendidos: si la naturaleza, la ciencia, la geología o el relieve nos revela ciertamente peligrosidad, mirémosla con atención y no esperemos ser sorprendidos", exhortó el experto.