El siquiatra Martín Cordero, perito de los querellantes en el caso "Operación Cóndor", reafirmó que considera que Augusto Pinochet Ugarte puede enfrentar un juicio. El profesional se reunió con el ministro de fuero Juan Guzmán, quien deberá definir la situación procesal del ex dictador.
Cordero fue el primero de los tres profesionales que examinaron a Pinochet el pasado 30 de septiembre que llegó al despacho del juez.
Posteriormente, Guzmán recibió al perito de la defensa del ex comandante en jefe del Ejército, el neurólogo Sergio Ferrer, quien ha sostenido en reiteradas ocasiones que el general en retiro no está en condiciones de salud para enfrentar un proceso, debido a la demencia subcortical moderada que padece.
Durante la tarde está previsto que el magistrado reciba al neurólogo Jorge Tapia, designado por el tribunal para participar en los test a que fue sometido el ex presidente.
"Lo único que yo les puedo decir es que sigo pensando que lo que digo en mi peritaje es adecuado", sentenció Cordero tras el encuentro con el juez, quien para el siquiatra "tiene que hacer una evaluación en la forma que le corresponde a él y su decisión última es la que cuenta".
El perito de los querellantes detalló la idea principal de Guzmán era "aclarar qué quiere decir esto, qué quería decir lo otro", pues los informes médicos a veces contienen términos muy específicos.
Hasta el momento no hay un plazo definido para que el juez Juan Guzmán adopte una decisión sobre el futuro procesal de Pinochet, cuyo encausamiento por la desaparición de 19 personas ya fue solicitado por los querellantes.
La "Operación Cóndor" designa a la coordinación que mantuvieron las dictaduras militares del América del Sur durante la década de 1970, para compartir inteligencia sobre los movimientos opositores de izquierda, de los cuales muchos militantes fueron apresados y hechos desaparecer.