El Ejército de Chile dio el paso más trascendental de la historia nacional tras el retorno a la democracia al asumir como institución su responsabilidad en las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado durante la dictadura militar que encabezó su comandante en jefe por 25 años, Augusto Pinochet Ugarte.
En un documento que publica este viernes el diario La Tercera y titulado "El fin de una visión", el máximo oficial castrense, general Juan Emilio Cheyre, sentencia que "el Ejército de Chile tomó la dura, pero irreversible decisión de asumir las responsabilidades que como institución le cabe en todos los hechos punibles y moralmente inaceptables del pasado".
Así, a 31 años del golpe militar y a 14 de la salida de Pinochet de La Moneda, el actual comandante en jefe del Ejército sepulta la tesis de los "excesos" individuales, que responsabilizaba sólo a quienes cometieron crímenes y dejaba de lado cualquier posibilidad de asumir que en Chile existió una política oficial de represión.
Cheyre desarrolla la idea de que en medio de la Guerra Fría, caracterizada por el enfrentamiento ideológico, se "llegó a aceptar como legítimos todos los procedimientos y medios de lucha... El Ejército no pudo sustraerse a la vorágine inapelable de esa visión y de los acontecimientos que ella, a escala mundial, precipitó, convirtiéndose en uno de los protagonistas principales de los mismos en nuestro país. Actuó en ese contexto con la absoluta certeza que su proceder era justo".
A pesar de este "escenario de conflicto global", el militar sentencia que "las violaciones a los DD.HH. nunca, y para nadie, pueden tener justificación ética".
"¿Excusa el escenario de conflicto global ya descrito las violaciones a los derechos humanos ocurridas en Chile?, mi respuesta es una e inequívoca: no", subraya Cheyre en el documento.
El alto oficial agregó que "la verdad libera y trae paz a los espíritus; pero debe ser una verdad completa y entendida siempre en el contexto histórico en que ocurrieron los hechos".
"Me parece que con el proceso que ha vivido la institución y el país, las lecciones aprendidas por todos y la superación de las divisiones mediante la verdad y la justicia, nos encaminaremos hacia un futuro promisorio que, recogiendo estas experiencias, le dé a Chile la suficiente fortaleza y cohesión de su sociedad para enfrentar un mundo complejo, competitivo y con heterogéneas amenazas", indica.
El teniente general añade que considera que "todavía podemos avanzar mucho en el perfeccionamiento de las sociedad democrática a la cual aspiramos todos los chilenos y que una de las formas de procurar ese avance es la superación de los prejuicios y desconfianzas que, también en el pasado, llevaron o al ostracismo de las Fuerzas Armadas en los cuarteles o a un protagonismo de éstas impropio de las condición militar".
De acuerdo a las fuentes que cita el matutino, la próxima entrega del informe de la Comisión sobre Torturas y Prisión Política aceleró el proceso de reconocimiento que Cheyre ha encabezado, pues la instancia de investigación logró recopilar datos con ayuda del Ejército que destruyen la postura de que en el país nunca hubo una política sistemática de violaciones a los derechos humanos, organizada por el gobierno de turno y llevada a cabo por las Fuerzas Armadas y Carabineros.