Ante el incremento en la actividad volcánica y los pulsos eruptivos registrados en las últimas jornadas, la Delegación Presidencial Regional de Ñuble amplió de uno a dos kilómetros el perímetro de seguridad alrededor del volcán Nevados de Chillán.
La medida busca resguardar a la población tras la reactivación registrada el pasado viernes 18 de septiembre, cuando una explosión en el cráter Nicanor generó una densa columna de cenizas y material piroclástico de aproximadamente 380 metros de altura.
El delegado presidencial de Ñuble, Diego Sepúlveda, confirmó que se mantienen coordinadas las acciones con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).
"La alerta técnica amarilla se mantiene, al igual que la alerta temprana preventiva para las comunas de Pinto y Coihueco. A partir de los antecedentes técnicos proporcionados por Sernageomin y Senapred, esta Delegación Presidencial amplió de uno a dos kilómetros el perímetro de seguridad en torno al centro de emisión. El llamado es a vecinos y a visitantes a respetar esta medida y mantenerse informados siempre en los canales oficiales", señaló la autoridad.
Con 3.212 metros de altitud, el Nevados de Chillán es uno de los macizos más activos del país y se ubica en un sector de alta concurrencia turística, impulsada por sus centros de deportes invernales.
Según registros de Sernageomin, el complejo se formó hace unos 650.000 años y ha protagonizado diversos ciclos eruptivos históricos, entre los que destaca la creación de los volcanes Santa Gertrudis (1861-1865), Nuevo (1906-1948) y Arrau (1973-1986).