La Región del Biobío enfrenta horas clave por una doble contingencia, ya que a la reconstrucción tras los incendios forestales se suma una alerta meteorológica para este viernes, situación que mantiene en alerta a familias que aún pernoctan en carpas y que motivó la cuarta visita del Presidente Gabriel Boric a la zona.
La preocupación persiste en sectores como Lirquén y Lotato, donde la falta de viviendas definitivas expone a los damnificados a un sistema frontal breve pero intenso.
La directora de Senapred, Alicia Cebrián, explicó que se trata de "un evento puntual y acotado de precipitaciones", con un promedio cercano a los 5 milímetros y posible presencia de tormentas eléctricas, aunque advirtió que el estimado es "muy impreciso" y difícil de modelar, por lo que los montos pueden variar.
Dicho esto, la autoridad planteó que el principal riesgo no es la lluvia, sino que la inestabilidad de los cerros erosionados por los incendios, que podría generar remociones en masa. Frente a este escenario, aseguró que "se van a redoblar los esfuerzos de seguridad en estas zonas", incluyendo la coordinación de buses, raciones de alimento y la disponibilidad de albergues.
Expectativas de los afectados
Para los vecinos, la llegada de la lluvia genera sentimientos encontrados, ya que puede ayudar a reducir la contaminación, pero también aumenta el riesgo de aluviones. Carlos Acuña, vecino de Lirquén, aseveró: "A Dios le he pedido que llueva, porque necesitamos agua para que se limpie el terreno, la atmósfera".
De todos modos, el afectado prevé que las precipitaciones podrían arrastrar escombros desde los cerros afectados por el fuego.
En tanto, María Cruces, vecina de Concepción, expresó la preocupación de la comunidad ante el mal tiempo: "Estamos todos preocupados", afirmó, destacando que si bien algunas familias cuentan con viviendas de emergencia, otras aún deben pasar las noches en carpas.
Presidente Boric abordó investigaciones y metas de reconstrucción
Durante su visita en el sector Lotato, el Presidente Boric abordó la parte judicial de los siniestros, relevando que existen 130 detenidos por iniciar fuegos, antes de garantizar "por negligencia o intención, quien termine causando incendios (...) va a ser perseguido y sancionado".
"El caso de ahora (del origen del incendio Trinitarias en Concepción) es bien desgarrador; un trabajador venía llegando a la zona y, evidentemente, también hay una reeponsabilidad (en lo que ocurrió) de quien lo contrata. Pero eso le toca determinarlo a la Justicia", agregó.
En esa línea, el Mandatario también llamó a extremar las precauciones para evitar posibles nuevos focos, especialmente frente a nuevos días de altas temperaturas, y aludiendo a lo ocurrido en Trinitarias, planteó que existe "la presunción de que por una cocina mal instalada, salga una chispa que termine encendiendo 20.000 hectáreas, matando a 21 personas".
En materia habitacional, añadió que el Gobierno ha instalado más de 50 viviendas de emergencia, aunque las proyecciones oficiales indican que la cifra final superará las 2.000 soluciones, número que seguirá aumentando conforme avancen los catastros en terreno.
Preocupación por acumulación de ropa inservible
A las venideras condiciones climáticas, se suma otra preocupación para los vecinos: la acumulación de ropa que no está en condiciones de uso y que se aglutina en canchas enteras.
"Hemos visto focos de acumulación de ropa, que son donaciones. Pero los vecinos nos indican que son cantidades que se han donado que no está en condiciones de ser utilizada, por lo que los lugares (donde se acumulan) significan focos que tienen que ser retirados", dijo la subsecretaria de Desarrollo Regional, Francisca Perales.
"Si no son retirados, generan un problema sanitario importante para el sector (...). Se valora, por parte del Gobierno y las instituciones, los aportes que vienen de vecinos y personas interesadas en ayudar a los damnificados, pero esa ropa debe estar en condiciones de uso", enfatizó.