La Dirección Meteorológica de Chile explicó que el contraste térmico entre la costa y el interior, sumado al aire que desciende de la cordillera de Nahuelbuta, está creando un escenario crítico para la propagación de incendios.
El combate de los incendios forestales en la Región del Biobío ha encontrado en el viento a su adversario más impredecible. Arnaldo Zúñiga, meteorólogo de la DMC, explicó en Lo Que Queda del Día, que existe un fenómeno de "contraste térmico" que actúa como un motor para las corrientes de aire. Mientras la costa permanece bajo una capa protectora de nubes, el interior despejado eleva la temperatura, provocando un choque de masas de aire.
Zúñiga detalló que el viento es el responsable de las extremas condiciones en el interior: "Uno incluso puede avanzar unos pocos kilómetros hacia el interior de la región y las temperaturas se disparan producto del viento que desciende de la cordillera de Nahuelbuta. Por ende, esa zona de Florida, incluso Chillán e Itata, están más cálidas".
Este flujo de aire descendente no solo reseca el combustible forestal, sino que otorga a las llamas una velocidad de propagación que dificulta las estrategias de contención terrestre.