Poduje: Por costo, es imposible tener un Santiago que aguante lluvias torrenciales

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Autor: Redacción Cooperativa

Ante fenómenos "completamente anormales" como los de los últimos días, el Estado no tiene opción sino concentrarse "en las zonas de mayor riesgo para la población, donde pueden generarse aludes", dijo el ministro a Cooperativa.

A mediano plazo se requieren "obras caras, de baja rentabilidad política", como "colectores maestros" en Maipú, Lo Espejo y Puente Alto, que se licitarán el próximo año, explicó.

Poduje: Por costo, es imposible tener un Santiago que aguante lluvias torrenciales
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El titular de Vivienda y Urbanismo indicó que otro problema crítico que dejan las tormentas son los hoyos en las calles; dolor de cabeza constante para alcaldes y automovilistas. En el afán de taparlos se está "creando una unidad propia de carpeta asfáltica".

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El ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, afirmó este miércoles, en entrevista con El Diario de Cooperativa, que es económicamente "imposible" preparar Santiago para resistir cualquier episodio de lluvias torrenciales, aunque advirtió que la capital y otras ciudades del país mantienen déficits de infraestructura "muy importantes" para enfrentar inundaciones y aluviones.

El arquitecto abordó los efectos de las intensas precipitaciones que afectaron ayer a la Región Metropolitana y explicó que los anegamientos responden a una combinación de fenómenos meteorológicos excepcionales y una disminución sostenida de la inversión en infraestructura de aguas lluvias.

"Esto le pasa a todo el mundo. París se ha inundado; grandes ciudades se inundan cuando hay lluvias anormales. Sería imposible, imposible, tener una infraestructura, por costo, preparada para recibir estas lluvias anormales", sostuvo Poduje, al ser consultado por las inundaciones registradas incluso en sectores de Santiago que habitualmente presentan mayor resistencia a estos eventos.

El secretario de Estado agregó que "nadie puede diseñar una ciudad para medidas extraordinarias", pero enfatizó que esa limitación no exime al Estado de mejorar las condiciones de seguridad en los territorios más expuestos.

"Lo que nosotros tenemos que hacer es ir a las zonas de mayor riesgo, de mayor exposición de la población, donde la lluvia puede generar aludes, remociones en masa, y ahí hay que trabajar con más fuerza", planteó.

Rezago en infraestructura y obras prioritarias

Poduje atribuyó parte de los problemas a la falta de continuidad en las inversiones destinadas a evacuar las aguas lluvias.

Según indicó, Chile tuvo "un ritmo muy bueno" de ejecución de estas obras durante las décadas de 1990 y 2000, pero posteriormente se produjo un retroceso.

"Hace unos 10, 12 años dejamos de invertir", afirmó, advirtiendo que esa situación "ha hecho que la ciudad sea menos resistente, lo que se suma a lluvias completamente anormales en cuanto a su frecuencia y su rapidez".

El ministro precisó que "tenemos deficiencias muy importantes: ríos no canalizados, asentamientos ubicados en zonas de riesgo y quebradas que son las más peligrosas que no tienen conducción y que no tienen obras aluvionales".

En esa línea, sostuvo que la planificación urbana debe abordar tanto las reglas que determinan dónde se puede construir como las inversiones necesarias para proteger a quienes ya habitan sectores vulnerables. "Hay que hacer las obras, porque no podemos mover las casas", enfatizó.

El ministro subrayó que los problemas de infraestructura y planificación no se limitan a Santiago: mencionó situaciones en Arauco, Talcahuano, Alto Hospicio, Concepción, Angol y Curacautín, donde se han registrado desprendimientos de terreno, inundaciones y otras emergencias asociadas a las condiciones meteorológicas.

Colectores

Respecto de las medidas concretas para la Región Metropolitana, Poduje informó que "lo más importante hoy día son los colectores maestros, y el más relevante para la zona poniente es todo lo que es Camino a Melipilla". 

El titular del Minvu indicó que trabaja en proyectos en Maipú, Lo Espejo y Puente Alto, en coordinación con los municipios y el Ministerio de Obras Públicas (MOP), con el objetivo es reducir las inundaciones recurrentes y aumentar la capacidad de evacuación de aguas en puntos críticos de la capital.

"Tenemos que licitar el próximo año la ejecución de al menos dos de estos colectores, que es Lo Espejo y el Camino a Melipilla, que es el más complejo", remarcó.

Además, señaló que el ministerio mantiene identificados 23 puntos críticos que requieren seguimiento y, en algunos casos, inversiones mayores para mejorar la capacidad de bombeo y almacenamiento de agua, especialmente en pasos inferiores que suelen colapsar durante las precipitaciones.

Agregó que "otro gran problema que tenemos con la lluvia, que se ve poco, son los hoyos. Ayer estuve con el alcalde de Puente Alto viendo la cantidad de hoyos y estamos creando una unidad de carpeta asfáltica propia, como Serviu. Estamos pavimentando calles en Conchalí, hemos ido a San Miguel y vamos a ir a Puente Alto, porque la verdad es que eso sí que es crítico y son obras que con la lluvia, como son carpetas asfálticas, se deterioran rápidamente".

Poduje reconoció que "estas obras son caras" y "tienen baja rentabilidad política, por así decirlo, porque solo generan molestias cuando se construyen y solo se ve su funcionamiento cuando la ciudad no colapsa".

Presupuesto

En cuanto a los recursos, aseguró que el presupuesto para estas iniciativas "ya está comprometido", aunque reconoció que el aumento de la inversión ministerial es menor que el solicitado originalmente.

"Nosotros hicimos una solicitud grande para poder aumentar el plan de inversión, justamente en vialidad más que en colectores. Teníamos una meta muy ambiciosa de construcción de vialidad que nos está faltando en muchas ciudades del país y ahí se produjo una reducción", lamentó. 

Añadió que "también queríamos volver a tener los 40.000 subsidios que alguna vez tuvimos de vivienda y no se pudo. Por lo tanto, lo que estamos haciendo ahora es un plan B que lo que va a hacer, en la práctica, es que estas 40.000 viviendas, en vez de hacerlas terminadas, vamos a entregar primero los terrenos, luego vamos a hacer la urbanización y luego vamos a entregar las casas. Con eso podemos cumplir la meta y, lo que es más importante, entregarles a las familias una propiedad, que es lo que hoy día genera la mayor angustia en la espera".

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