Los diversos problemas que enfrentó Transantiago comenzaron a generar diversas manifestaciones en contra del plan, con hechos repartidos en distintos sectores de la ciudad.
Tras los incidentes del 12, el gobierno anunció acciones legales tras la toma de un bus en el sector de Plaza Baquedano, liderado por Boccardo y Sanhueza.
Durante los primeros seis días de implementación del plan fueron frecuentes las manifestaciones por la falta de recorridos, las barricadas y quemas de neumáticos.
Al respecto, las autoridades puntualizaron que este tipo de manifestaciones han sido protagonizadas por diversos grupos subversivos que utilizan el Transantiago como pretexto para realizar actos vandálicos.
Ya el 15 de febrero el Ministerio del Interior anunciaba que preparaba acciones legales en contra un centenar de personas a las que señaló como organizadores de protestas y desórdenes en contra de la implementación de plan.
Asimismo, el subsecretario del Interior, Felipe, Harboe, indicó que a pesar que las protestas eran espontáneas, habría cerca de 110 personas identificadas que presuntamente actuaron como agitadores en las ya cerca de 22 protestas producidas sólo durante la primera semana.
Pero no sólo manifestaciones callejeras se produjeron en rechazo al plan de Transportes.
El miércoles 14 de febrero se presentó la primera denuncia ante el Servicio Nacional del Consumidor por parte de los pasajeros, quienes denunciaban ante el órgano la mala calidad del servicio del Transantiago.
Finalmente llegó marzo y con ello más protestas: Tan sólo durante la primera semana del mes se registraron 21 manifestaciones en distintos puntos de la capital, las que eran protagonizadas por los usuarios que alegaban contra la falta de recorridos.
La mayoría de las protestas se concentraron en el sector poniente y norte de la capital, siendo algunas de ellas las comunas de Huechuraba, Maipú, Pudahuel, Cerrillos, Cerro Navia y Renca, además de Las Condes y Peñalolén.
Las movilizaciones se caracterizaron por quemas de neumáticos, paralización el tránsito y apedreos de buses.
Una de las situaciones más violentas se registró el miércoles 7 de marzo en la comuna de Maipú, con pedradras terminaron con tres Carabineros heridos.
En tanto, alrededor de las 01:30 horas de la madrugada del 10 de marzo cerca de 50 personas atacaron el terminal del recorrido B-03 y otras líneas, rompiendo los vidrios de tres micros, de una garita y robando pertenencias de los conductores. El hecho provocó pérdidas de más de un millón de pesos.
Al respecto, el ministro Belisario Velasco dijo que "más que protestas contra Transantiago, apedrear buses y saquearlos es un acto de vandalismo".
Mientras que la Intendencia Metropolitana se querelló por undécima vez contra los desórdenes y daños contra la propiedad privada, desde que comenzó el Transantiago.
Los chóferes también se movilizan
Debido a que diversas empresas de transportes no cumplieron con las exigencias laborales establecidas en la licitación, los trabajadores no tardaron en denunciar la ausencia de condiciones sanitarias mínimas en algunos paraderos de sus vehículos y convocaron a un paro de actividades para el día 19 de febrero, que finalmente sólo fue acogido por 1.500 de los 8.000 chóferes existentes.
El 15 de febrero alrededor de 200 chóferes de la línea 503 anunciaban que suspenderían sus actividades, ya que Buses Transantiago, perteneciente a Manuel Navarrete, no había cumplido con sus compromisos salariales, situación que se repetiría el 22 del mismo mes.
En tanto, el Gobierno aplicó desde enero multas por aproximadamente 170 millones de pesos, las que sumadas al proceso de fiscalización iniciado a mediados del año pasado acumulan cerca de 600 millones, cuyas principales causas se debieron a los problemas con los contratos, el incumplimiento de las medidas de higiene y seguridad, así como discrepancia en la jornada laboral y falta de los libros de asistencia. (Cooperativa.cl)