El Gobierno comunicó que presentará una querella por la agresión que sufrió la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, en la Universidad Austral de Chile, en Valdivia, Región de Los Ríos, la que generó repudio transversal en el mundo político.
La secretaria de Estado tuvo que salir apresuradamente del Aula Magna de la casa de estudios en medio de una manifestación que se realizaba en el exterior. En su retirada, fue insultada y rociada con líquido por los manifestantes.
El Gobierno condenó en los "términos más enérgicos" la agresión a la secretaria de Estado: "Lo ocurrido es absolutamente inaceptable. Una autoridad de gobierno fue amedrentada, retenida y posteriormente agredida en el ejercicio legítimo de sus funciones, en un recinto universitario que debe ser, por definición, un espacio de aprendizaje, debate y convivencia".
"La violencia no tiene lugar en las aulas, ni en los campus, ni en un ningún espacio de la vida democrática chilena", aseveró.
El Ejecutivo aseveró que "este Gobierno no se va a amedrentar. Quienes creen que la agresión y la intimidación son herramientas válidas para acallar al Estado o frenar el trabajo de sus autoridades, están profundamente equivocados".
De esa forma, comunicó la presentación de una querella criminal por atentado a la autoridad, patrocinada por el Ministerio de Seguridad Pública.
Por su parte, la ministra de Energía, Ximena Rincón, relató en X que habló con su par de Ciencias y calificó de "inaceptable" lo ocurrido. "La tuvieron dos horas encerrada en un aula y tuvo que ser escoltada por la PDI para no sufrir ninguna lesión grave", afirmó.
"Chile es un país democrático, libre y donde no podemos permitir este tipo de agresiones. Debemos hacer frente a los intentos de funa y cancelación. La ministra Lincolao siempre ha sido dialogante, ha tenido buena disposición y ha escuchado a todos los actores de su cartera", enfatizó.
Repudio transversal en el mundo político
Uno de los primeros en reaccionar al hecho fue el secretario general del Partido por la Democracia (PPD), José Toro Kemp, quien condenó la situación y apuntó que "las protestas son siempre legítimas, pero con respeto porque en democracia, las diferencias se resuelven conversando, no a gritos".
En una línea similar, la excandidata presidencial y exalcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei, publicó en redes sociales que "la violencia política no debe tener ningún espacio en nuestro país. El debate de ideas se defiende con argumentos, nunca con violencia".
"Rechazo categóricamente el ataque a la ministra Ximena Lincolao. A las medidas del Presidente Kast nos opondremos pacíficamente, no con agresiones", manifestó el senador Vlado Mirosevic (Liberales).
El senador Fidel Espinoza (PS) también condenó el hecho y afirmó que "las diferencias en democracia son legítimas, pero jamás pueden expresarse con violencia. El respeto y el diálogo deben ser siempre el camino".
Por su parte, la diputada Francesca Muñoz (Social Cristiano) señaló en un tono similar que "lo ocurrido es inaceptable. En democracia no hay espacio para la violencia ni la cancelación".
"Nada justifica la violencia contra una autoridad y mucho menos en una universidad que es un espacio de diálogo, para confrontar ideas y no las actuaciones que hemos visto", dijo el diputado Daniel Manouchehri (PS).
El senador Iván Flores (DC) calificó la agresión como "inaceptable y (que) debe ser condenada sin matices. La violencia nunca será el camino para abordar diferencias ni demandas legítimas. La democracia se fortalece con diálogo, respeto y responsabilidad compartida. Cuidarla es tarea de todos".
El respaldo también llegó desde Renovación Nacional, que manifestó: "Actos como este son completamente inaceptables y atentan contra los principios básicos de respeto y convivencia".
Desde el Partido Republicano apuntaron: "Nada justifica la violencia ni las agresiones, menos aún contra una autoridad en el ejercicio de sus funciones".