Un total de 17 imputados, presuntamente vinculados al Tren de Aragua, fueron formalizados este domingo, tras ser detenidos en el marco de la "Operación Tokio", considerada el mayor golpe financiero a la organización criminal internacional dado en Chile.
Fiscalía acusa que la estructura lavó más de 75.000 millones de pesos entre 2022 y 2025 y logró sacar del país más de 84 millones de dólares provenientes de extorsiones, narcotráfico y prostitución; movimientos en los que un ejecutivo del Banco Santander emergió como una figura clave.
Durante la audiencia, el Ministerio Público leyó los cargos imputados y pidió la prisión preventiva para todos los acusados.
Hasta el momento, el tribunal designó la máxima cautelar a 10 de ellos, mientras que a otro lo dejó en arresto domiciliario total.
"Quedó con arresto domiciliario total. No se pudo establecer por parte del Ministerio Público lo que hace referencia al delito base, que es lavado de activos. No existían elementos suficientes para acreditar dicha situación", explicó el abogado Cristian Moya, defensor del imputado.
"La Fiscalía no pudo probar a través de ningún tipo de documentación o elemento técnico que mi representado tenía que ver en esta causa", enfatizó.
Este último imputado es el único de los 17 imputados cuya nacionalidad no es venezolana: oriundo de Bolivia, es dueño de una discoteca en el Barrio Bellavista.
Las cautelares para el resto de los seis imputados se definirán prontamente, ya que el tribunal manifestó su interés en culminar la audiencia esta jornada.