La abogada de la corporación La Morada, Camila Maturana, aseguró que existen debilidades en el sistema que no permiten evitar los asesinatos de mujeres o femicidios, como el registrado el jueves, cuando una mujer fue ultimada por su ex pareja en San Ramón tras reiterados episodios de maltrato.
Su afirmación se sostiene en un estudio publicado el miércoles, en el que se da cuenta de la presencia del femicidio en Chile, cuya definición apunta a los crímenes contra mujeres por el solo hecho de ser tales.
A partir de la investigación, se pudo corroborar que muchas mujeres habían sido asesinadas aun cuando "habían denunciado con anterioridad la violencia que sufrían y la situación de amenaza vital en que se encontraban", expresó Maturana en entrevista con El Diario de Cooperativa.
Para la profesional "lo que esta pasando es que los procedimientos para defender a las mujeres no están funcionando, y por eso no logran evitar que las mujeres sean asesinadas".
En este sentido, la debilidad se presencia en dos niveles. Por un lado, en el ámbito de la legislación y la imposibilidad de asumir el maltrato como un delito. Por el otro, cuando a las medidas de protección no otorgan seguridad a las mujeres.
Según la abogada, la legislación no sanciona la violencia intrafamiliar y la define como una falta, "entonces asigna la competencia a los tribunales civiles y no establece una señal clara de reproche social a la violencia intrafamiliar, para que se entienda como delito y que quien lo comente, es un delincuente que debe ser sancionado y debe ir preso".
El otro aspecto se relaciona con las medidas precautorias que "no aseguran la integridad física y la vida de las mujeres, como ya se ha detectado en varios casos". Además, argumentó, estas medidas son decretadas excepcionalmente.
En el estudio se detectó que las medidas de precaución no se decretan porque los jueces "no atribuyen la verdadera importancia o la gravedad que las mujeres están señalando y nos encontramos con casos que se habían denunciado y que no les habían dado las medidas de protección", apuntó la abogada.
Además, "no se hace un seguimiento que vigile si estas medidas se hacen efectivas. El mismo tribunal debería establecer la instancia a la que puede acceder la mujer para denunciar que las medidas no está siendo cumplida".
Maturana afirmó que "en este país, cuando una medida no se cumple, es un delito de desacato. (Pero) nunca ha habido un caso en que un señor que haya agredido a su pareja y haya incumplido la medida de no acercamiento, haya sido sancionado por desacato".
El fenómeno del femicidio en Chile
Un estudio encargado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a la corporación La Morada acerca de los asesinatos cometidos contra mujeres alertó de la presencia del femicidio en nuestro país.
Investigadoras del área de ciudadanía y derechos humanos de la corporación, a cargo del estudio "Femicidio en Chile", concluyeron que 84 personas han sido víctimas de femicidios entre los años 2001 y 2002, lo que representa la mitad de los crímenes contra mujeres registrados en ese periodo.
El femicidio equivale a los crímenes contra mujeres por el solo hecho de ser tales y es el resultado extremo de la violencia de género, que ocurre tanto en el ámbito privado como público.
Este tipo de crimen comprende la muerte de mujeres a manos de sus parejas, ex parejas o familiares, además de las que son asesinadas por acosadores, agresores sexuales o violadores y aquellas que trataron de evitar la muerte de una congénere.
Para Maturana, las 84 mujeres víctimas de femicidio "son la punta del iceberg del fenómeno". Si bien, no hay claridad si las cifras se elevarán, "lo que sí va a aumentar con el estudio es la visibilidad que tienen estos hechos y que va a empezar a tener luego de este estudio y de las denuncias de estos casos que están ocurriendo".