Los tres estudiantes de la Universidad Austral acusados de agredir a la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, se salvaron de la condena luego de un acuerdo alcanzado entre la Fiscalía, la Defensoría Penal Pública y el propio Gobierno como querellante.
Según La Tercera, los entes mencionados resolvieron cerrar la causa a través de la suspensión condicional del procedimento. Esta vía fue resistida al interior de La Moneda por la secretaria de Estado, que -luego de los análisis realizados- se alineó finalmente con la decisión tomada.
Tras ello, en una audiencia, el Juzgado de Garantía de Valdivia impuso a los jóvenes María Jesús Madariaga, Pablo Vásquez y Joaquín Monje cinco condiciones, que deberán cumplirlas por un año: no acercarse a la víctima, fijar un domicilio, firmar quincenalmente ante Carabineros, expresar disculpas públicas y desarrollar un servicio en beneficio de la comunidad.
Si los estudiantes satisfacen las obligaciones durante el plazo referido, el tema quedará en el pasado y no aparecerá en su certificado de antecedentes penales.
Estudiantes expresaron disculpas a Lincolao
Durante la audiencia, los jóvenes de la Universidad Austral pidieron disculpas y manifestaron su arrepentimiento respecto de los actos realizados en contra de la ministra Lincolao, que se mantuvo conectada por la plataforma Zoom.
"Esto en ninguna circunstancia corresponde, y por lo mismo le ofrezco mis más sinceras disculpas. En ningún momento la intención fue causarle algún daño físico o emocional", manifestó Madariaga ante el tribunal.
Vásquez, en tanto, expresó: "Quiero dejar constancia que ofrezco mis disculpas a todos quienes se vieron involucrados. Considero que la intención de manifestarse debe hacerse, pero de una forma respetuosa y no se le debe faltar el respeto a la autoridad que está presente sólo por tener una opinión. Mis disculpas por eso; no sólo hacia usted, sino que a todo quien se haya visto afectado".
En la misma línea, Monje dijo que, "en un contexto de manifestaciones, no hay justificación para la magnitud de la violencia de la cual fueron los hechos. Por lo mismo, le pido disculpas. Nunca fue la intención provocarle algún daño".
Si bien Lincolao reiteró en la cita que estaba en desacuerdo con la suspensión del procedimento y expresó que era importante "que el proceso siguiera su curso" para determinar las consecuencias penales para los imputados, aceptó los perdones.
"Está bien, las acepto todas (...). No fui yo la que pidió las disculpas, fue la Fiscalía y a mí no me preguntaron", reparó la titular de Ciencias.