Especialistas argentinos en materia judicial consultados por el diario trasandino Página 12 coincidieron en que la Justicia trasandina estaría impedida de expulsar a Paul Schaefer y que la única forma de enviar a Chile al líder de la Colonia Dignidad es a través de una extradición que podría demorar entre dos y tres años.
El periódico indicó, en principio, el Ejecutivo argentino podía apelar a su expulsión considerando "el hecho de que el genocida estaba sin documentos" y "que por lo tanto entró en forma ilegal al país".
Sin embargo agregó que "las cosas no son tan fáciles porque Schaefer está detenido a las órdenes de un juez y en virtud de un pedido de extradición".
Además señaló que "existen dos requisitorias, una de Alemania y otra de Chile, y teóricamente prevalece la más antigua, la de Alemania".
El diario asimismo indicó que la extradición "puede tardar dos y hasta tres años así lo indican las últimas experiencias, lo que, considerando que Schaefer tiene 84 años y un estado delicado de salud, puede significar que termine sus días sin ser sometido a la Justicia".
"La expulsión saldría rápidamente", según Maira
La versión de Página 12 se contradice con lo expresaso por el periódico trasandino Clarín el embajador de Chile allende Los Andes, Luis Maira.
"Un trámite de extradición demoraría mucho, y los crímenes por los que se lo perseguía están radicados en Chile, no aquí. Por eso, más otros antecedentes y el buen diálogo Santiago-Buenos Aires, la expulsión administrativa saldría rápidamente, respetando claro la decisión argentina", dijo.
Según Clarín, el Gobierno argentino decidió "tener al detenido en Chile rápidamente"
Clarín agregó que el tema "se coló de pronto" en la agenda que mantendrá el presidente Ricardo Lagos con su par trasandino Nestor Kirchener durante la visita que éste último hará la proxima semana a Chile, y agregó que "para entonces quizá Schäfer ya esté en Chile".
Agregó que los ministros de Interior, el argentino Aníbal Fernández y el chileno José Insulza dialogaron por teléfono y según fuentes del ministerio argentino se convino en "tener al detenido en Chile rápidamente".