La ministra de la Mujer, Judith Marín, abordó en Cooperativa los puntos fundamentales del proyecto de ley "Cautelares Reforzadas", ingresado por el Ejecutivo al Congreso esta semana y que busca fortalecer el cumplimiento de las medidas cautelares impuestas a agresores de mujeres víctimas de violencia.
Marín explicó que la iniciativa surgió en un contexto en el que, entre 2024 y 2025, el 20,8% de los femicidios fue perpetrado por agresores con medidas cautelares vigentes, lo que "no es un fenómeno, sino algo mucho más cotidiano" de lo que se pensaba, señaló.
Por ello, la iniciativa "busca llenar algunos vacíos (normativos), coordinar esta respuesta (de resguardo de la víctima) y no dejarla en la desprotección o incertidumbre", además de otorgar mayores atribuciones al personal de seguridad municipal para "colaborar con la fiscalización de otras cautelares que no estaban contempladas", indicó la militante socialcristiana.
"Con esto también vamos homologando la normativa, por ejemplo, para los tribunales de familia, para la Ley Integral (contra la violencia hacia la mujer), y que podamos fiscalizar el cumplimiento de estas medidas", a fin de evitar el "peregrinaje cautelar" o el traslado de las causas entre distintas sedes judiciales, sostuvo la secretaria de Estado.
Hostigamiento digital y distanciamiento total
Marín agregó que el hostigamiento digital también será considerado y que se incorporará como nueva medida cautelar el distanciamiento "en todo sentido", especialmente en los casos de violencia intrafamiliar (VIF).
"Nos parece de toda justicia, pero también una actualización a los tiempos. Hoy, la prohibición de acercamiento ya no es solamente física o telefónica, sino que también se da a través de plataformas. Y el hostigamiento es un asunto que estamos recibiendo constantemente en nuestros Centros de la Mujer a lo largo del país, en cerca de 160 comunas", afirmó.
El proyecto "Cautelares Reforzadas" también contempla "elevar la consecuencia para aquellos que incumplen el monitoreo telemático. Por ejemplo, cuando la persona inutiliza o destruye el dispositivo (que lo vigila), es tipificado como el delito de daños. Lo que nosotros creemos es que su intención no era destruirla, sino incumplir la cautelar, y eso es lo que nos está mostrando la evidencia cuando recibimos los reportes de que los agresores han destruido la tobillera y se han acercado nuevamente a las víctimas", argumentó la titular de la Mujer.
"Me encantaría ver un apoyo transversal" en el Congreso
La militante socialcristiana añadió que le "encantaría ver un apoyo transversal" a la iniciativa en el Congreso, ya que desde el Ejecutivo comenzaron "un diálogo prelegislativo hace dos o tres semanas aproximadamente, con dos jornadas de trabajo matutinas junto a la Comisión de Mujeres de la Cámara Baja, donde va a ingresar este proyecto de ley".
"Cuando hablamos de violencia contra la mujer, hay un consenso país. Tenemos un compromiso como nación de poder erradicarla (...). Ahora bien, tristemente en estas dos instancias prelegislativas se restó la oposición, y no lo quiero atribuir de mala fe a una mala señal; sin embargo, me encantaría contar con el respaldo transversal. Hemos recibido muy buena retroalimentación de otros parlamentarios", cerró Marín.