El biministro vocero y del Interior, Claudio Alvarado, descartó una sobrerreacción respecto a la búsqueda de los niños, niñas y adolescentes haitianos reportados desaparecidos tras ingresar a Chile en 2025 bajo programas de reunificación familiar, incluidos en un preinforme de la Contraloría General de la República.
El secretario de Estado abordó las críticas al despliegue comunicacional con que el Ejecutivo levantó la emergencia. La comunidad haitiana acusó que la situación ha generado pánico en los barrios, transformándose en una herramienta de presión migratoria indirecta que daña la convivencia y estigmatiza a las familias.
En ese sentido, Alvarado planteó que "cuando se trata de menores, de niños, nunca hay una sobrerreacción. Tenemos todos la obligación de preocuparnos por su bienestar y -en este caso específico- saber dónde están, con quién están y cómo se encuentran".
Asimismo, se hizo cargo de un presunto aprovechamiento político, ya que -si bien el Presidente Kast enfatizó que la prioridad era dar con paradero de los menores y no las recriminaciones- el mismo Gobierno apunto a la responsabilidad de la Administración Boric.
"Desde el primer momento yo mismo manifesté que no era el momento de los cuestionamientos políticos. Lo que señalé es constatar un hecho: que había ciertas normas migratorias que fueron relajadas y que eso podría haber influido en esta situación", dijo Alvarado.
En el Congreso también reflexionaron respecto a la situación. La senadora Beatriz Sánchez (FA) planteó que quizás habría sido mejor esperar el resultado del informe definitivo de la Contraloría y no reaccionar a un preinforme.